Don Pedro Morales, Capitán del Regimiento de Infantería de Granada, natural de la gran Villa de Caravaca en el reino de Murcia y residente en Jalapa, con testamento hecho en el mes de diciembre de 1783, otorga, por vía de codicilio que sustituye a don Juan Antonio Espinosa, vecino de Jalapa, en el nombramiento de albacea testamentario por don Lorenzo de Medina, Capitán del Regimiento de Zamora, junto con don Miguel de Molina, Teniente del mismo regimiento, y como heredero fideicomisario nombra a don Manuel Calderón, Teniente del citado regimiento.
Domingo de Peñarrieta, mayordomo de la cuadrilla de carros del Capitán Martín de Gorospe, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó llevar en servicio de dicha cuadrilla que dirige hacia la Nueva Veracruz a los indios e indias siguientes: Juan Francisco, Capitán delantero; Domingo Lechuga, su ayuda; Juan de San Luis, mulato; Diego, su ayuda; Juan Pérez, mestizo, y su mujer Pascuala; Juan chiquillo, su ayuda; Pedro Morales; Pedro mexicano y María, su mujer; Miguel y Juana, su mujer; Pascual y Susana, su mujer; Geromillo; Antonuelo, mestizo, su ayuda; Gasparillo y Angelina, su mujer; Gasparillo, su ayuda; Sebastianillo, aviador; Panchuelo, mestizo, su ayuda; Juan Dieguillo y Juana, su mujer; Juan de Arnanpa e Isabel, su mujer; Martinillo, su ayuda. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no servirse de ellos contra su voluntad.
Don Pedro Pérez de Llera, de este comercio y vecindad, otorga que vende a don Luis Lavalleto y a don Juan Manuel Velarde, una casa de edificio bajo, situada al confín de la Calle de San Francisco de Paula, por donde hace su frente y del otro lado el cuartel que nombran del Vecindario y hace esquina con el Callejón del Perro y del otro lado casa esquina de don Antonio Guillén, al norte con solar eriazo del maestro Pedro Morales. La venta la hace en 2 000 pesos que al contado le ha dado.\t
Don Pedro Morales, Capitán del Regimiento de Infantería de Granada, natural de la gran Villa de Caravaca en el reino de Murcia, hijo legítimo de José Morales y doña María Hurtado de Mendoza, casado con doña Rosa de Alcázar, hija del Conde de la Marquina, con la cual no tuvo hijos, otorga su testamento donde nombra como albacea testamentario a don Juan Antonio Espinosa, vecino del pueblo de Jalapa, y como heredero universal a don Manuel Calderón, Teniente del Regimiento de Granada, quien se halla en la ciudad de la Veracruz. Sus bienes, enseres de casa y personales, los describe con detalle en esta propia escritura.