Doña María Manuela de Acosta, viuda y albacea de don Manuel José de Acosta, junto con sus hijas legítimas doña Gertrudis y doña Sebastiana de Acosta, doncellas mayores de 25 y 23 años, declaran que por partición de bienes que se les hizo entre los demás herederos del mencionado difunto: doña Inés, don Felipe de Acosta, doña Rosa María, don Juan y doña María Bernarda, solicitan, por su precario estado económico, que se les entregue en calidad de depósito irregular la cantidad de 200 pesos, cuya cantidad han recibido de don Francisco Javier López, Mayordomo de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción, pagando 5 pesos cada seis meses de réditos, cantidad que se obligan a tener por 5 años. Y para la seguridad de su pago hipotecan la casa de su morada ubicada en la calle de San Francisco.
Don Mariano de Campo, de esta vecindad, apoderado de doña Inés de Acosta, doña Petra Antonia Rodríguez, de esta vecindad, el Presbítero don Francisco de Campo, albacea de su difunta madre doña María Josefa de Acosta, y por doña Ana Petrona Borja, ausente, otorgan que venden al citado Presbítero las tierras que nombran de los Ojuelos, ubicadas en esta jurisdicción, inmediatas al Lencero, las cuales se componen de 80 caballerías. Lindan al norte con el paraje nombrado el Dominico, el Rosario, Mazatlán [Maxtatlán], tierras de los García y del Castillo, al sur con el cerro que llaman Cimarróntepeque y viene a cerrar con tierras de los Acosta. Las venden por precio de 3 000 pesos.
Don Francisco Javier Fernández de Ulloa, vecino y del comercio de esta Villa de Jalapa, usando del poder que le confirieron don Manuel Muñiz de Cámara y su mujer doña Inés de Acosta, otorga que vende al Regidor Francisco Sáenz de Santa María, de esta misma vecindad, una casa situada en la calle Real junto a la fuente de Techacapa, y hace frente con dicha calle Real y del otro lado casa de la testamentaria de don Juan Bocelo, por el oriente y norte linda con solar que se halla escueto, al poniente con los lavaderos y caño de dicha fuente de Techacapan. La vende por 500 pesos, 300 que dicha casa reconoce a favor de la Cofradía de la Pura y Limpia Concepción y los 200 restantes que ha recibido en dinero de contado.
Doña Inés de Acosta, divorciada de don Manuel Muñiz, vecina de Jalapa, otorga poder especial a don José Mariano Rendón Palomino, Procurador de la Curia Eclesiástica en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que se presente en el Juzgado de Testamentos, Capellanías y Obras Pías, donde asista a su hijo don Mariano Muñiz para la colación de la capellanía que fundó don Juan Montañés de la Cueva, albacea de don Luis Fernández de la Flor y Pareja, en este pueblo para la misa de alba.