Anastasia Victoriana, natural y vecina del Grande, ordena su testamento en la forma siguiente: manda sea sepultada en la capilla Nuestra Señora del Rosario, de esta parroquia, con medio hábito y cuerda de Nuestro señor San Francisco. Declara fue casada con Paulino Baizabal, de cuyo matrimonio procrearon a Antonio, Francisco, Nicolás, José Venancio, y Josefa Baizabal. Nombra por sus albaceas a Antonio y José Venancio Baizabal. Declara que al citado matrimonio ninguno de los dos llevó cosa alguna, y los que hay son puramente gananciales correspondiéndole a ella la mitad, según la disposición de su esposo, y son tres bueyes sin apero, dos vacas de vientre y dos novillonas, una yegua, y una casa de rajas techada de zacate. Señala no debe ni le deben. Manda a sus albaceas que lo que resulte del remanente de sus bienes, lo repartan entre sus referidos hijos.
Sans titreMaría Polonia Velasco, natural de la ciudad de la Puebla y vecina de Jalapa, hija legítima de José Velasco y Josefa Ortiz, difuntos, viuda de Juan Baizabal, otorga su testamento donde nombra como albaceas testamentarios a Nicolás Baizabal, casado con María Micaela Arbona, y Marcela Baizabal, casada con Felipe Gorrón, sus hijos legítimos, asimismo los nombra herederos universales, junto con Antonia Baizabal y Juan Baizabal, casado con Inés de la Cuesta. Declara tener entre sus bienes la casa en que vive con el solar que le corresponde.
Antonia, soltera, Juan y Nicolás de Baizabal, casados, hermanos mayores de 25 años, vecinos del pueblo de Jalapa, herederos de María Polonia Velázquez, venden, adjudican, ceden y traspasan a Marcela Baizabal, su hermana y mujer legítima de Felipe Gorrón, una casa labrada en un solar que mide 30 varas de frente y 120 de fondo, la cual linda al sur con la calle de Santiago, al oriente con casa que fue de doña Josefa de Arrieta y ahora pertenece a la obra pía de la misa del doce, al norte con solar que fue de don Andrés Basilio, y al poniente con casa y solar de doña Andrea Hernández. La venta la hacen en 500 pesos.