Manuela Antonia de Ochoa, viuda y albacea testamentaria de Simón Blanco Navarrete; junto Andrés, Vicente, Nicolás, Francisco, José Blanco Navarrete, María de Jesús Blanco Navarrete y María de Espinosa, viuda y albacea de Antonio Blanco Navarrete, herederos de dicho Simón; venden a don Sebastián Muñiz de Cámara, vecino de la jurisdicción de la Antigua, una casa y solar que mide 93 varas de frente y 119 de fondo, linda al norte con la calle de Santiago, al oriente con un callejón que baja para el río del Molino de Santa Ana y Llano de Ricardo, al sur con un potrerillo que incluye la casa, y al poniente con solar que fue de Lorenza Hernández, viuda de Juan Oaxaca. La venta se hace en 500 pesos de oro común.
Don José Antonio Espinosa, natural del pueblo de Tepetlastoc, en la Jurisdicción de Texcoco, avecindado en México por las circunstancias actuales, hijo de María Espinosa, difunta, otorga su testamento donde declara estar casado con doña María Macedonia de Beltrán con quien ha procreado a José Tranquilino, a Antonio y a Nicolás Espinosa y Beltrán. Declara como bienes dos atajos de mulas aperadas con 222 cabezas, dos coches, 5 mulas de tiro, un caballo de silla, tres casas en Tepetlastoc, una de ellas es tienda y comercio, otra casa en San Pablo Jolalpan, 30 000 pesos en casa de don José Martínez de los Ríos, casa del Conde de Miraflores, 4 000 pesos impuestos en la Hacienda San Pablo. Nombra como albaceas testamentarios a su esposa, en primer lugar; en segundo a don José Tranquilino Espinosa; en tercero a don Antonio de Espinosa; y en cuarto a don Nicolás de Espinosa, sus hijos, a quienes nombra también como sus herederos universales.\t
Agustín de Alcalá, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende a Juan Vázquez, también vecino de esta villa, medio solar de tierra con un jacal pequeño, un pozo con su brocal y una porción de piedra, que tiene en la calle Real que sale de la plaza Pública para el pueblo de San Juan Quescomatepeque [Coscomatepec], por la parte del oriente linda con solar y casa de María de las Vírgenes; por el poniente con solar y casa de don Diego Dávila Barrientos, calle en medio; por el norte con el río; y por el sur con solar y casa de María de Espinosa; lo vende libre de censo, hipoteca enajenación, en la cantidad de 113 pesos de contado.
Zonder titelFrancisco Bernal, vecino de esta villa de Córdoba y natural del lugar de Paterna del Campo, de la diócesis de la ciudad de Sevilla en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Francisco Bernal y María de Espinosa, difuntos, otorga poder a don Rodrigo Tirado, vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, a don Pedro de Huidobro y a Luis López Verdugo, vecinos de esta villa de Córdoba, para que después de su fallecimiento hagan y ordenen su testamento como se los tiene comunicado, asimismo los nombra como albaceas testamentarios, y al dicho don Rodrigo Tirado lo nombra como tenedor de sus bienes y heredero universal.
Zonder titelEl Capitán don Pedro Fernández Roldán, vecino del pueblo de Orizaba, residente en esta villa, exhibió una escritura, su data en el pueblo de Orizaba a 7 de presente mes y año, por el cual consta que el 4 de este mes y año don Juan de Villegas, vecino del citado pueblo, dueño de molino de pan moler fundado en el despeñadero, jurisdicción de esta villa, nombrado Nuestra Señora de los Dolores, situó y cargó sobre el molino una capellanía de misas rezadas por su alma, las de sus padres y demás de su intención de 4 000 pesos de principal y por ellos 200 pesos de réditos, y nombró por primer capellán propietario al Bachiller don Manuel Masín, Clérigo de menores órdenes, estudiante en sagrada teología, hijo legítimo de don Tomás Masín, difunto, y de doña María de Espinosa, español noble, y fallecido nombró por segundo capellán a Justo José de Villegas, su huérfano, y en tercer al capellán propietario a don Diego Antonio Roldán, hijo de don Pedro Roldán y doña María de Espinosa, con obligación de decir y celebrar todos los domingos del año una misa rezada por el alma de dicho fundador, las de sus padres y Benditas Almas del Purgatorio en el altar de la capilla que está en dicho molino y en tanto que se acabe dicha capilla se ha de poder celebrar en el trapiche del beneficio de hacer azúcar, cuyas tierras tiene de arrendamiento a la linde de dicho molino, para que no dejen de oír misa cada ocho días los sirvientes de dicho molino y trapiche nombrado Quacitlapa (Cuacitlapa), y para que conste de pedimento de don Pedro Fernández Roldán la registró en este libro del becerro.
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