Pedro Vela, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que vende a Brígida Antonia de Torres, de la misma vecindad, un solar situado en el callejón de la Sierpe, con 5 y tres cuartas varas de frente y 20 de fondo, por el que linda de la banda del norte con casa y solar de doña María Romero, al poniente con casa del Señor de la Santa Veracruz, al oriente con casa y solar de Seferina Ochoa, al sur con solar de don Luis de Zárate, lo vende en 40 pesos.
Alfonsa Hernández, mujer legítima de José Ladrón de Guevara, junto con Micaela Hernández, soltera, hijas legítimas y herederas del difunto Agustín Hernández, venden a Brígida Antonia de Torres, viuda de Manuel Casas, vecina de Jalapa, un solar y casita de madera, que mide 16 varas, linda al sur con el callejón de la Sierpe y solar de don Luis de Zárate, al oriente con casa y solar de don Clemente Couso, al norte con solar de doña María Romero, y al poniente con otra parte del solar que le tocó a Pedro Vela, otro heredero. La venta la hacen en 116 pesos.
Brígida Antonia de Torres, natural del pueblo de Acatzingo y vecina de la Villa de Xalapa, hija de José Torres y de Paula Reyes, difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera: declara fue casada con Manuel Casas, difunto, de cuyo matrimonio tiene un hijo nombrado José Agustín Casas de edad de 22 años, baldado de un brazo y cuasi inocente. Nombra por su albacea a don José de Zárate, artista platero de esta vecindad, y respecto a la incapacidad de su hijo José Agustín nombra a su albacea por tutor y tenedor de la persona y bienes de dicho su hijo y como único y universal heredero nombra a su hijo. Tiene entre sus bienes la casa de su morada y su ajuar