Pedro Amado, vecino de Jalapa, dueño de su recua, vende a Juan del Moral, vecino de Jalapa, un negro esclavo llamado Felipe, criollo de Cabo Verde, de 18 años de edad, sujeto a servidumbre, no es borracho ni ladrón, sin ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño ni enajenación, por el precio de 430 pesos de oro común, horros de alcabala.
Fray Juan Gaitán, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de este pueblo, y Magdalena Díaz, viuda de Gabriel Ochoa[Gabriel de Ochoa], vecino que fue de Jalapa, trocaron el uno con el otro un esclavo negro llamado Manuel, de nación Angola, de 20 años de edad, por otro llamado Felipe de nación[tierra] Angola, de 35 años de edad, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, sujetos a servidumbre, con las faltas y defectos que tuvieren.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, vende a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, un negro llamado Felipe, bozal, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere, y enfermedades públicas o secretas, libre de hipoteca, empeño ni enajenación, por el precio de 420 pesos de oro común.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 300 pesos de oro común, precio de un negro llamado Felipe, de nación Angola, de 22 años de edad, para fin del mes de marzo de 1618, todos juntos en una paga.
El capitán Andrés Moreira, mercader de negros, vende a Melchor del Moral, vecino de Jalapa, tres negros esclavos, dos hembras y un varón, nombrados Felipe, María y Antonio, por el precio de 430 pesos de oro común cada uno.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Tomás de la Calleja, su hermano para que en su nombre venda de contado o fiado, al precio que hallare, un negro llamado Felipe, criollo de Cabo Verde, que hubo de Pedro Amado; y una negra llamada Catalina, de 18 a 20 años de edad, y otorgue las escrituras de venta que le fueren vendidas.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, un negro llamado Felipe, de nación Angola, de 22 años de edad, bozal, recién venido de Guinea, sin asegurarlo de ninguna tacha ni enfermedad, libre de hipoteca, empeño ni enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.