Don Francisco Antonio Díaz y Herrero, “Hermanos y Compañía”, del Comercio de España y residente en Jalapa, otorga poder general a don Ignacio Villegas Sandoval, Agente de Negocios en la Ciudad y Corte de México, para que cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos, frutos y géneros que le deban y para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Francisco Antonio Díaz Herrero “Hermanos y Compañía”, vecino de España y residente en el pueblo de Jalapa, revoca el poder general otorgado a don Ignacio Villegas Sandoval, Agente de Negocios de la Ciudad y Corte de México, para substituirlo en don Joaquín Chacón, vecino de la Ciudad de México, para que cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos, frutos y otros géneros que le deban y para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales.
Don Alberto Herrero, del Comercio de España, otorga poder a don Ignacio Villegas Sandoval, Agente de Negocios de la Corte de México, para que el litis que tiene pendiente en el Tribunal del Consulado de México sobre diferencia de fletes con los escriturarios del navío de San Antonio, propio de Pablo Álvarez, pueda contestar a la citación de remate y poner nueva demanda, así para que lo defienda de los pleitos que tenga o tuviere con cualquier persona o comunidades.
Don Felipe Nicolás de Acosta, vecino del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a don Ignacio Villegas Sandoval, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales, especialmente en el pleito que mantiene con la Real Junta de Temporalidades de la Nueva Veracruz, sobre hacer cargo del descubierto que resultó en la hacienda de San Juan.
Don Domingo Alfonseca, vecino y del comercio de Jalapa, otorga poder general a don Ignacio Villegas Sandoval, vecino de la Ciudad y Corte de México, para que cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes que le deban, asimismo para que lo represente en todos sus pleitos civiles y criminales, eclesiásticos o seculares.