Pasó para la Veracruz la cuadrilla de Diego de Córdoba.
Pasó para la ciudad de Veracruz la cuadrilla de Diego de Córdoba, vecino de la ciudad de los Ángeles, que lleva a cargo su hermano Juan de Córdoba, quien manifestó a los indios e indias siguientes: Andrés, Capitán, y María su mujer; Diego, indio, soltero; Feliciano Hernández y Francisca de la Cruz, su mujer; Miguel, mudo, soltero; Juan Melgarejo, soltero; Pedro y Juana, su mujer; Juan Bautista y Francisca, su mujer; Diego Miche, su mujer quedó en la Puebla; Felipe Sánchez y María, su mujer; Juan Lucas, quedó su mujer arriba; Juan Rodríguez, soltero; Francisco Valiente, soltero; Pedro Melchor, soltero; Pascual, muchacho; Andrés, muchacho; Juan Alonso, soltero; y Diego, soltero.
Autos que siguen don Luis Vivero y Peredo, vecino de Tulancingo, y Diego de Córdoba, boyero, por el arrendamiento del comedero nombrado Escamela, en términos de Orizaba, perteneciente a dicho don Luis.
El Lic. Don Juan Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado de este partido, como albacea de Melchora Núñez, mujer que fue de Juan Pardo de Ulloa, vecina de Jalapa, vende a Francisco de Zorrobiaga, vecino de Jalapa, unas casas y solar que fueron de dicha difunta, ubicados en la calle que sube de la parroquia para el llano del cerro de Macuiltépec, a la mano izquierda, de paredes de piedra y lodo, cubiertas de zacate. Lindan por una parte, con solar de las herederas de Leonor Maldonado, difunta; y por la otra, con calle donde hacen esquina, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 250 pesos de oro común, en esta forma: 100 pesos, un mes después de ida la flota surta en el puerto de San Juan de Ulúa, General Don Diego de Córdoba; y otros 100 pesos, quedarán cargados a censo sobre dichas casas, y los 50 pesos restantes, cuando pudiera pagarlos.
Magdalena de Tejeda, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a su yerno Andrés de Bustillos para que cobre de Diego de Córdoba y Luis de Córdoba, vecinos de los llanos de Almería, 700 pesos de oro común que le restaban de una mayor cantidad.
La cuadrilla de Diego de Córdoba pasó para la Nueva Veracruz y no manifestó indios.
Juan de Córdoba manifestó los indios de los carros de su hermano Diego de Córdoba, que bajan a la ciudad de la Veracruz, que son como siguen: Diego Jiménez, casado; Francisco, de Atlixco; Juan Bautista, casado; Juan Rodríguez; Francisco Hernández, casado; Juan Melgarejo; Agustín de Morales, casado; Andrés, de San Pablo, casado; Juan Coleto; Diego, de San Pablo, casado; Hernando, de Guanuncha [Huanunca], casado; Melchor Hernández, casado; Francisco, de Huamantla, casado; Periquillo, muchacho; Juan Valiente, muchacho; Simón, de la ciénega; Juan, de Huamantla; Juan, mestizo, muchacho; Francisco, de Acazingo [Acatzingo].
Diego de Córdoba se obliga a pagar a don Gabriel de Moscoso, o quien en su derecho hubiere, la cantidad de 200 pesos de oro común, de la fecha de esta escritura en 20 días.
Diego de Córdoba, dueño de carros, vecino de los Ángeles, ha sido notificado del auto donde el Corregidor don Francisco de Luna y Arellano ordena no cargar más de tres pipas en cada carro, so pena de 200 pesos, lo cuales se destinarán para el aderezo del camino.
Autos a pedimento de Antonio Martínez de Navia, por poder del Conde del Valle contra Diego de Córdoba, dueño de carros y vecino de la ciudad de los Ángeles, por cierta cantidad de pesos que le adeuda del arrendamiento del comedero de Escamela.\n