Miguel de Origuen, vecino de la ciudad de los Ángeles, otorga poder a Diego de Origuen, su hermano, para que cobre de Francisco de Cárdenas, cuatrocientos novillos en pie en la dehesa de Tangatepeque, o 4,000 pesos en que está tasada la escritura de transacción; así mismo cobre de don Juan Mogollón 60 pesos de oro común, y apruebe y ratifique una escritura de venta de un esclavo que tiene vendido a Juan Mejía.
Andrés Ramírez, de color mulato, libre, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, de la misma vecindad, 90 pesos de oro común, precio de dos mulas y un macho, en esta manera: 30 pesos seis meses después de la fecha de esta escritura, 30 pesos más de allí en otros seis meses y los 30 pesos restantes, en otros seis meses corridos.
Melchor del Moral, Francisco de Cárdenas, Lucas Cardeña Malpica, Domingo López Rebolledo y Juan Alonso de Villanueva, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido a Gil de Vitorsis, procurador de la Real Audiencia de México, especialmente para que en sus nombres parezca ante los señores presidente y oidores de la Chancillería Real y pida se le tome la residencia a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor que fue de Jalapa y su partido, atento que ha cumplido los dos años de su provisión y prorrogación, y haga en sus nombres los pedimentos, los autos judiciales y extrajudiciales que convengan.
Pedro de Argaiz y su esposa, Juana del Moral, vecinos de Jalapa, venden a Francisco de Cárdenas un esclavo mulato llamado Francisco de las Nieves, de 10 años de edad, poco más o menos, por el precio de 150 pesos de oro común.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a cobrar a Diego de Orduña, Corregidor de Zacatlán, 300 pesos de oro común y entregárselos a su primo Blas Machado, para fin del mes de julio del presente año.
Juan Camacho Rafael, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, y a su hermano, Juan de la Calleja, Regidor de la nueva ciudad de la Veracruz, 240 pesos de oro común, precio de 30 novillos, para fin del mes de marzo de 1616, todos juntos en una paga.
Cristóbal de Zavaleta, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Francisco de Cárdenas, su fiador, de la misma vecindad, se obligaron a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 114 pesos de oro común, precio de dos mulas y un macho cerreros, a 38 pesos cada uno, en esta manera: 38 pesos ocho meses después de la fecha de esta escritura, 38 pesos más en otros ocho meses, y los 38 pesos restantes de allí en otros ocho meses.
Diego de Villeda, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, y a Juan de la Calleja, su hermano, regidor de la nueva Veracruz, 370 pesos de oro común, precio de 37 novillos cerreros, a 10 pesos cada uno, para fin del mes de septiembre del presente año, todos juntos en una paga.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, vende a Manuel de Barrios Villegas, de la misma vecindad, un negro llamado Diego, de nación Angola, bozal, de 20 años de edad, sin asegurarlo de ninguna enfermedad pública ni secreta, libre de hipoteca, empeño ni enajenación, por el precio de 406 pesos de oro común.
Manuel de Barrios Villegas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de este pueblo, y a su hermano Juan de la Calleja, regidor de la nueva ciudad de Veracruz, 406 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Diego, bozal, de nación Angola, en esta manera: 203 para fin de abril de 1618 y los 203 restantes para fin de octubre del mismo año.