José de Aldaraca, residente en esta villa de Córdoba y vecino del pueblo de Tecamachalco, en nombre del Capitán José López de Priego, vecino y labrador de la jurisdicción de la ciudad de los Ángeles, en virtud de su poder; y el Capitán don Antonio de Leiva Esparragosa, vecino de esta villa de Córdoba, dueño de hacienda de beneficio de hacer azúcar nombrada San Juan Bautista en su jurisdicción; dijeron que por cuanto don Antonio de Leiva posee una esclava nombrada Gertrudis, negrita criolla de doce años, y la parte de José de Aldaraca una esclava negra nombrada Úrsula, de treinta años de edad, la cual vale 300 pesos y la negrita Gertrudis 225 pesos; por la presente hacen trueque y cambio el uno al otro de dichas dos esclavas, entregando Leiva 75 pesos a Aldaraca en cumplimiento de los 300 pesos del valor de la esclava Úrsula.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán don Lope de Yribas [Iribas], vecino de esta villa de Córdoba, mayordomo actual de la cofradía del Santísimo Sacramento sita en la iglesia parroquial de esta villa de Córdoba, hace gracia y donación de un negro nombrado Juan Francisco, de cuatro años de edad, hijo de Úrsula, esclava de su propiedad, para que todos los días de su vida sirva a dicha cofradía en las cosas de su divino culto y ministerio y no en otras cosas, estando al cargo y casa del mayordomo quien lo cuidará y vestirá, no pudiendo ser vendido a excepción de que por desgracia saliera tan avieso, malévolo, mal inclinado, defectuoso, ladrón u otras partes aborrecibles, convirtiendo su valor en otro esclavo.
ANTONIO DE SINTRA, ESCRIBANO REALSebastián Ponce de León, vecino de la ciudad de los Ángeles, dijo que vendió hace poco más de dos años al Capitán Nicolás Blanco, vecino de esta villa de Córdoba, una negra criolla nombrada [Úrsula] de veinticuatro años de edad, en precio de 400 pesos de oro común, de cuya venta por la presente otorgó escritura de venta por no haberlo hecho antes.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALDoña Ana González de Belilla, vecina de esta villa y viuda de don Antonio Sentís [de Ojeda], como albacea de su difunto esposo hace inventario de los bienes que quedaron por su muerte, entre los que se encuentran: un solar en esta villa, en la calle de San Juan, que linda por el oriente con la casa de don Francisco Valero [Grajeda] y por el norte con solar de Catalina Álvarez. Otro solar baldío en esta villa, que linda con solar de Salvador Pérez [Milián]. Una esclava negra criolla nombrada Úrsula, de treinta años, con tres hijos, uno llamado Juan, de cuatro años; otra nombrada Micaela, de dos años; y Sebastiana Inés, de once meses. 186 cargas de trigo, mitad de candial y mitad de pelón, en poder de Antonio Franco, vecino y labrador de Acatzingo. 170 cargas de trigo que tenía en su poder Joseph [José] Ruiz Briseño, de Tecamachalco, entre otros bienes que se mencionan.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALDon Miguel de Zaragoza, vecino de la Nueva Veracruz, dijo que en dicha ciudad otorgó su testamento, en el que señaló lugar de entierro, albaceas y herederos, y hoy por vía de codicilio, nombra por albacea a Juan José Rodríguez, Comisario de Guerra en este pueblo, para que se encargue de los gastos de su funeral y entierro conforme a su testamento, manda por vía de legado 50 pesos a Simona Rodríguez, 25 a Joaquina Gómez, 15 a María, hija del portero, 10 a Ursula esclava y 25 pesos a María Cuevas de la casa de Crisóstomo Barroeta, 15 pesos a la criada Pepa, 15 pesos a la otra criada Pepa, todo lo cual manda se cumpla.
Doña Ana González de Belilla Blanco, natural y vecina de esta villa de Córdoba, hija legítima del Capitán Francisco González de Belilla [Velilla] y de doña Melchora de los Reyes Blanco, difuntos, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada en primer matrimonio con el Capitán don Antonio Sentís [de Ojeda], difunto, durante el matrimonio procrearon por sus hijos legítimos a don Joseph [José de] Sentís, a doña Antonia Sentís, que al presente tiene doce años, y otros dos hijos que murieron en edad pupilar. También declara que al presente está casada con el Capitán don Lope de Yribas [Iribas], durante este matrimonio han tenido por hijos a Fermín, que murió de edad de cuatro años y a don Lope de Yribas [Iribas] que es de seis a siete años. Señala que al tiempo cuando contrajo segundas nupcias llevó por dote y propio caudal una casa de piedra sin techo, la cual hace frente con la portería nueva del convento de San Antonio; una negra nombrada Úrsula, criolla, con sus dos hijas, de nombre Micaela y María; 1 000 pesos en reales que paraban en poder del Capitán Nicolás Blanco, su tío; trastes, muebles y menajes de su casa; un solar, que son todos los bienes que quedaron por fin y muerte de dicho don Antonio de Sentís. Asimismo, expresa que llevó por dote 6 000 pesos en reales de que [hizo donación] su tío el dicho Capitán Nicolás Blanco. Por otra parte menciona que en el testamento que otorgó el Capitán Nicolás Blanco la dejó como única y universal heredera de todos sus bienes, los cuales entraron en poder del Capitán don Lope de Yribas [Iribas]. [Manda] que de sus bienes se les den a doña Margarita Gertrudis, a doña María Gabriela y a doña Antonia María González de Belilla [Velilla], menores hijas legítimas de Balthazar González de Belilla [Baltazar González de Velilla Blanco] su hermano, 500 pesos a cada uno en reales para ayuda de su estado. Manda que se le den a Cathalina [Catalina] Muñoz, 400 pesos para ayuda de su estado; al Licenciado Antonio de [Santa Marina], Presbítero, su compadre, vecino de esta villa, 100 pesos. Por otro lado señala que cuando falleció don Joseph [José] de Sentís, su hijo legítimo, le dejó encargado “le diese de limosna al convento de Nuestro Padre San Antonio de esta villa 100 pesos y un ornamento para el altar de Nuestra Señora de la Concepción”; por su parte ella hace donación al citado convento dos negrillos criollos nombrados Ignacio y Bernabé. Ordena se le den a “Nuestra Señora de Cosamaloapan” cuatro arrobas de cera; 2 pesos de limosna a cada una de las cofradías de esta villa; 25 pesos por cada año a la obra material de la iglesia parroquial de esta villa, durante seis años. Declara por sus bienes un trapiche de hacer azúcar nombrado San Miguel Azezenatle [Azezenatl], que es el mismo que heredó de su tío el Capitán Nicolás Blanco, con 18 caballerías de tierra, 17 suertes de caña, treinta y cuatro piezas de esclavos; por más bienes declara una casa de piedra en esta villa que sirve de convento a los religiosos del Glorioso San Antonio; esclavos que tiene en su casa, joyas de oro, perlas y plata labrada. Señala que en atención a lo bien que le ha servido la negra nombrada Úrsula, “quiero y es mi voluntad que luego que yo fallezca goce de su libertad, y que esta cláusula con pie y cabeza de este mi testamento le sirva de título de ella”. Nombra por sus albaceas testamentarios al Capitán don Lope de Yribas [Iribas] y a Balthazar [Baltazar] González de Belilla [Velilla] Blanco, para que cumplan y ejecuten su testamento. Y cumplido y pagadas las mandas y legados de su testamento en el remanente que quedare de sus bienes, instituye y nombra por sus universales herederos a doña Antonia de Sentís y a don Lope de Yribas [Iribas], sus hijos legítimos.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO PÚBLICO[Roto] Antonio Sentís [de Ojeda], vecino de esta villa de Córdoba, natural de la villa de Magallán [Magallón], Reino de Aragón, hijo legítimo de don Juan Sentís y de doña María de Paderez [sic], difuntos, otorga su testamento de la siguiente manera. Declara estar casado con doña Ana González de Belilla, quien a la fecha está embarazada, y con quien procreó a Joseph [José], de siete años de edad. Declara por sus bienes un solar en esta villa que linda por el oriente con la casa de don Francisco Valero [Grajeda]; por el norte con solar de Catalina Álvarez. Un solar baldío en esta villa que linda con solar de Salvador Pérez Melián [Milián]. Una esclava negra nombrada Úrsula, con tres hijos, uno llamado Juan, de cuatro años; otra nombrada Micaela, de dos años; y Sebastiana Inés, de ocho meses. Declara tener tratado con Antonio Franco, vecino de Acatzingo, 200 cargas de trigo, las 100 de candial y las otras 100 de pelón. Asimismo, tener ajustado con Joseph [José] Ruiz Briseño, de Tecamachalco, por mano de Pedro Rodríguez, 200 cargas de trigo de riego a 4 pesos y 4 reales que importan 900 pesos. Nombra como albacea testamentaria, tenedora y curadora de su hijo a Ana González de Belilla, y como herederos universales a su hijo Joseph [José] y a su esposa.
NICOLÁS RODRÍGUEZ, ALCALDE ORDINARIO Y JUEZ RECEPTOR