Don Antonio Merino y don José María Alfaro, vecinos del pueblo de Jalapa, dijeron que usando del poder que tienen conferido por don Francisco López de Castro, otorgan su testamento, en donde declaran: le dieron sepultura el día 22 de abril del de 1780 en la iglesia de este pueblo, tienen hechos inventarios formales de todos sus bienes, cuyo valor es de 1, 557 pesos 4 reales, señalan que dicho difunto era soltero y tenía en su compañía a su hijo natural nombrado Miguel López de Castro de 10 años de edad, a quien confirman como único heredero; ambos otorgantes se señalan como albaceas, tutores y curadores del menor.
Juan Licona, vecino de la Villa de Xalapa, vende a don Bernardo Blanco, vecino de esta villa, una casa de cal y canto, cubierta de madera y teja, con el sitio que le pertenece, el cual mide 22 varas de frente y 99 de fondo, cuya casa linda al oriente con el barrio de Techacapa y calle de la Acequia, además de casa que fue de don Tomás de la Cruz y ahora es de sus herederos, al sur con solar y casa de José Peña, al norte con casa de Miguel Rivera y al poniente con solar de la casa de don José María Alfaro; dicha venta la hace en 900 pesos.
José Antonio de Acosta, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don José María Alfaro, de la misma vecindad, un pedazo de solar que mide 12 varas de frente y 41 de fondo, linda al poniente con un callejón que sube de la fuente de la alcantarilla al cerro de Macuiltepetl, al norte con solar del comprador, al oriente con solar de los Liconas, y al sur con solar de Tomás Uperan. La venta la hacen en 100 pesos de oro.
Miguel Rivera Infante, hijo legítimo de don Antonio Rivera y de doña Margarita Mariana Infante, sus padres ya difuntos, vecinos que fueron de esta villa, de donde es originario, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara ser viudo de doña María Manuela Alfaro, de cuyo matrimonio procrearon a Francisco Epifanio [Rivera] que hoy tiene treinta y un año y permanece en estado de celibato; a Miguel Arcadio que murió sin sucesión alguna, aunque dejó viuda a María de los Ángeles Barrientos; a María Josefa Gorgonia de la Natividad [Rivera] que está casada con don Ignacio Ortiz de Zárate; a Francisco de Paula casado con doña Teodora Maldonado; a José Hilario que aún es soltero y tiene diecinueve años de edad; y a Manuel soltero de quince años. Declara que durante el matrimonio adquirieron dos casitas, de la cuales ordena se distribuyan entre sus cinco hijos en la forma siguiente: La casa que hoy habita, que se ubica en esquina hasta un lindero de don Juan Francisco de Bárcena, la aplica para Francisco Epifanio y José Hilario; la otra casa que está contigua, será dividida en tres partes, aplicándose el zaguán y el cuartito que está junto a Francisco de Paula; la pieza última a María Josefa Gorgonia; y el cuarto de en medio a Manuel; y por lo respectivo al terreno del patio se dividirá cada uno su porción, sacando la línea de pared divisoria respectiva; y en cuanto al agua de que disfruta la casa, quedará para el uso común de todos, sea cual fuere el terreno donde resulte situada. Declara que las fincas son responsables de 200 pesos que reconocen con rédito de 5 por ciento anual, los 100 pesos de ellos pertenecientes al Santísimo de la parroquia de esta villa; 50 a la obra pía de San Pascual Bailón de señor San José, y los otros 50 a San Francisco de Paula también de señor San José. Ordena que los 100 pesos del Santísimo los reconozcan Francisco Epifanio y José Hilario sobre la casita consignada de éstos; los 50 pesos de San Pascual Bailón los reconozca por sí sola María Josefa Gorgonia; y los 50 pesos de San Francisco de Paula los reconocerá Francisco de Paula; quedando libre de gravamen la parte de la casita que le toca a Manuel. Declara ser primer albacea de don José María Alfaro y doña Gertrudis Díaz de la Cueva, padres de su esposa y que han estado en su poder tres casas pertenecientes a esa testamentaría, de la cual se encargará de concluir dicha testamentaría su hermano político el Presbítero don José Estanislao Alfaro y Díaz, Cura actual de Tonayán. Nombra como albacea a su hijo Francisco Epifanio y al Presbítero don José Policarpo Rodríguez; y si por alguna razón se descubrieran otros bienes que le pertenezcan, nombra como sus herederos a sus nominados cinco hijos.
Zonder titelDoña María Merced Rodríguez, don José Francisco Rodríguez y don Francisco González, mayores de edad, el segundo soltero y la primera casada con dicho don Francisco González, albacea y esposo en primeras nupcias de la difunta doña María Gertrudis Rodríguez, hermana de las expresados doña María Merced y don José Francisco Rodríguez, vecinos de esta vecindad; dijeron que, en observancia de los dispuesto en la ley 10 Título 4º libro 5º de las recopilaciones de Castilla y en la pragmática fecha en el Pardo a 2 de febrero de 1766, publicada en 6 del mismo, procedieron a la descripción, valuación y división extrajudicial de los bienes de sus padres difuntos don Juan Manuel Rodríguez y doña María Mauricia Rodríguez, como consta de una memoria confidencial que formaron unánimemente. Y conformándose con cuanto acordaron en dicha memoria, asegurando que han cumplido con todo lo que ordena la pragmática antes citada, pues a los expresados sus señores padres hicieron todos los honores funerarios sufragios, misas y demás que en ella exige; por la presente otorgan que adjudican al mismo don José Francisco Rodríguez, lo siguiente: Una casa baja de pared, cubierta de teja, situada en esta ciudad en la calle de la Raqueta, con su frente al poniente, por donde cierra la calle llamada Nueva; y linda por el oriente con el callejón llamado de la Capitana, con el caño de Xallitic, calle en medio por el norte; y con casa de los herederos del difunto don Juan Francisco Cardeña por el sur. Y un solar eriazo, situado en la cumbre de la calle que llaman de Alfaro, en esta ciudad que tiene de frente 131 y tercia varas y por el fondo se tendrá por su extensión hasta el caño de Xallitic, donde linda por el poniente; por el sur con terreno de los herederos de don José María Alfaro; por el norte con tierras de la ciudad; y por el oriente con la citada calle de Alfaro; debiendo excluirse de todo este terreno 12 varas de frente y 50 de fondo, que se le han vendido a doña Ana Josefa Márquez, 34 varas de frente y 20 de fondo a Florencio Zacarías y 57 y tercias varas de frente y 50 de fondo a José Rufino Rojas. Cuyos dos bienes raíces deslindados se le adjudican en precio de 750 pesos, de los cuales se le abonaron 481 pesos, 4 reales, 11 y cuarto granos que le corresponden, exhibiendo de contado 268 pesos, 3 reales y 3 cuartos de grano restantes, de los cuales doña María Merced Rodríguez y don Francisco González se dan por recibidos.
Zonder titelDoña Gertrudis Díaz de la Cueva, natural y vecina de esta villa, hija legítima de Eusebio Díaz de la Cueva y de doña Juana Vicioso, difuntos; ordena su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casada con don José María Alfaro, ya difunto, y al contraer matrimonio ninguno de los dos llevó caudal alguno, procrearon varios hijos, de los que le sobreviven cinco: Manuela [Alfaro y Díaz], casada con Miguel Rivera; Guadalupe [Alfaro y Díaz], viuda; Francisco [Alfaro y Díaz], casado; el presbítero don José Estanislao Alfaro y Díaz y Wenceslao Alfaro y Díaz. Declara por bienes de ella y su difunto marido: la casa de su habitación, otra en la esquina del puente de Lagos, éstas dos libres de empeño; y otra chiquita, de esta última su terreno fue comprado a censo a la cofradía de Ánimas de esta parroquia, cuyos premios se deben desde la muerte del citado Alfaro, con más el ajuar y menaje de esta casa. Declara no tener adeudos con nadie; que, aunque a la testamentaria de su marido deben varios picos, no hace mérito de ellos, por encargo que aquel hizo de que a nadie se le exigiera y solo se recibiera lo que buenamente entreguen. Advierte que, si alguna cosa se le ocurriere en el resto de sus días, análogo este testamento, lo comunicará verbalmente a sus albaceas para su cumplimiento. Nombra albaceas fideicomisarios a su hijo Estanislao y a su yerno Miguel Rivera. Y en el remanente que quedare de sus bienes, derechos y acciones nombra por sus únicos y universales herederos a sus cincos hijos.
Zonder titelDon Francisco Javier López, natural de esta Villa de Xalapa, criado en casa de doña Beatriz Margarita López, de esta vecindad, otorga poder para testar a doña Andrea Dorotea Hernández, su legítima mujer, y a doña Gertrudis López, de esta misma vecindad, para que todo lo que hagan después de su fallecimiento sea con anuencia de don José María Alfaro, vecino de esta Villa. Declara que del matrimonio con doña Andrea Dorotea Hernández no tuvo hijos, asimismo, declara como bienes tres casas en este suelo. Nombra como albaceas testamentarias a dicha su mujer y a doña Gertrudis López, y como heredero al que nombren sus albaceas.
Doña Andrea Dorotea Hernández, de esta vecindad, viuda y albacea del Capitán Francisco Javier López, vende a José Antonio Valero un solar ubicado en la Calle que llaman de Xallitic, que es continuación de la que se titula del Síndico, el cual se compone de 16 varas de frente, por donde hace espalda una casita de mampostería, hacia el poniente, y el fondo que llega hasta la orilla del caño de las aguas del derrame del Xallitic; por la banda del norte, linda con solar y casa de Manuel González; y por el sur con solar de las casas del citado su difunto marido y de don Juan Figueras, callejón en medio que viene desde esta esquina, al puente que llaman de Lagos; y por el oriente linda con tierras que fueron de la Cofradía de las Ánimas y hoy de don José María Alfaro. Lo vende en 74 pesos.
Don José Francisco Rodríguez, vecino de Actopan y residente en la actualidad en esta ciudad, otorga que vende realmente a don Francisco González, un solar eriazo, situado en la cumbre de la calle que llaman de Alfaro, con 131 y tercia varas de frente que lo hace al oriente y la extensión del fondo hasta el caño de Jalitic [Xalllitc]; por el sur linda con terreno de los herederos de don José María Alfaro, y por el norte con tierras de la ciudad; excluyéndose de todo este terreno: 12 varas de frente y 50 de fondo que se le han vendido a doña Ana Josefa Márquez; 34 varas de frente y 20 de fondo a Florencio Zacarías y 57 y tercia varas de frente y 50 de fondo a José Rufino Rojas; el resto de dicho terreno es el que heredó de sus difuntos padres don Juan Manuel Rodríguez y doña María Mauricia Rodríguez. Y el mismo que ahora vende, en precio de 150 pesos que declara haber recibido en reales de contado.
Zonder titelDoña Gertrudis Díaz de la Cueva, de esta vecindad, viuda del finado don José María Alfaro; don Francisco, doña Manuela, mujer legítima de don Miguel Rivera; y doña Guadalupe Alfaro, hijos de los susodichos, se constituyen en fiadores y principales pagadores por la cantidad de 500 pesos, mismos que el Presbítero José María Rubín de Celis, Cura del pueblo de Actopan, le ha suministrado a don José Estanislao Alfaro, hijo de la primera y hermano de los segundos, para cubrir los gastos que se le exigen el ordenarse como presbítero, hipotecando como seguro de la deuda una casa ubicada en el paraje que nombran el Puente de Lagos.