El Licenciado don Francisco María Rascón, Abogado de la Real Audiencia de México, vecino de esta Villa, como apoderado de don Juan de Dios Arzamendi, vende a don José Gil de Partearroyo, vecino y del comercio de la Ciudad de Veracruz, residente en esta Villa, una casa con la fachada siguiente: de pared medianera a pared medianera 22 varas y media castellanas, ancho de fondo de pared medianera a medianera 19 y 3 cuartas varas, fondo de la casa desde la medianera del fondo hasta la pared de afuera de la calle 46 varas y media, frente legítima de la calle 23 varas, cuyo frente disminuye en el fondo 2 y 3 cuartas varas y queda 24 y de fondo tiene 46 y media varas, cuya casa esta ubicada en la Calle de Tecuanapa con la que hace frente al norte y del otro lado casa de don Remigio Fernández, por el oriente linda con casa de doña Antonia de Castro, al poniente con casa de don Pablo Fraile de Santa María, y por el sur con casa de don Antonio Gómez, Clérigo Presbítero. La vende en 2 500 pesos.\t
Doña Inés de Castro y doña Antonia de Castro, doncellas mayores de 25 años, vecinas de Jalapa, se obligan a pagar a don Juan Gómez de Estrada, Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas de esta parroquia, la cantidad de 200 pesos, los cuales se obligan a tener en calidad de depósito irregular por espacio de 5 años con cargo de pagar 5% de réditos anuales y para la seguridad de su pago hipotecan una casa con el sitio que le corresponde, que linda con el Beaterio.
Don José, doña Inés y doña Antonia de Castro, hijos del difunto don José de Castro, dijeron que su padre dejó una casa en este pueblo, la cual dividen en la forma siguiente: a José le toca desde la esquina del callejón hasta otra sala en donde estuvo una mesa de trucos, 17 varas de frente en las que se incluye sala principal, recamara a su costado del poniente y 2 bodegas que corren hacia el sur, además el pozo de agua y un patio de 17 varas de oriente a poniente y 47 ½ varas de norte a sur, medidas desde la calle hasta la pared que se divide el solar, y desde los 47 ½ varas hacia el sur; el resto de casa y solar pertenece a Inés y a Antonia, sitio al costado del poniente, incluyéndose la segunda sala y un zaguán. Dicho José, dijo que redimió en el presente mes 200 pesos que reconocía toda la casa a censo a favor de la cofradía de las Ánimas, reedificó una de las 2 bodegas y se hace cargo de redimir otros 100 pesos a censo a favor del conventos de San Francisco; de dicha partición los otorgantes se dan por satisfechos.
Doña Bárbara de Castro, de esta vecindad, de estado libre, otorga que vende, cede y traspasa en favor de don Manuel de Mora, también de esta vecindad, una casita de paredes, con una pieza alta por concluir, cubierta de madera, ladrillo y teja, que tiene y posee por suya propia en esta villa en el callejón del Veaterio [Beaterio] o ya sea de Paniza, al que hace su frente al oriente y del otro lado casa baja de don José María Becerra y solar de Antonia Ana Gómez; por el costado del norte linda con el costado o fondo de la de doña Gertrudis Jiménez y doña Albina Jiménez; y por el del sur y fondo al poniente con el de la casa del presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa. Cuya deslindada finca se compone de 15 varas de frente y 11 de fondo, y es la misma que fabricó a sus expensas, en parte del terreno que heredó de su difunta hermana doña Antonia de Castro. Dicha casita la vende en la cantidad de 300 pesos que ha recibido en reales de contado.
Sans titreDoña Antonia de Castro, natural y vecina de esta Villa, doncella mayor de sesenta años, hija legítima de don José de Castro y de doña María de Aguilar, difuntos, otorga su testamento donde declara por bienes la parte que le corresponde de la casa de su morada, por división que se hizo con sus hermanos difuntos don José y doña Inés, también posee una casita con su solar ubicada detrás de su casa, la cual hace frente con el callejón de Paniza, como también un terreno en inmediaciones del pueblo de Otates, perteneciente a varios interesados. Nombra como albaceas a don Fernando de Cubas, de esta vecindad y comercio, y como heredera universal a su hermana Bárbara Castro.
Don Domingo Escandón, vecino y del comercio de la ciudad de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, como apoderado de doña María Paz, doncella, vecina de esta Villa, vende a don Juan de Dios Arzamendi, vecino de dicha ciudad, una casa de paredes cubierta de madera y teja, ubicada en la Calle de Tecuanapa o del Beaterio, con la que hace frente al norte, entre la casa de don Pablo Fraile de Santa María, que queda al poniente y la de Antonia de Castro, que queda al oriente, y por su fondo al sur linda con casas de don Antonio Gómez, Clérigo Presbítero. La vende en 2 500 pesos.
Francisco López de Castro, hijo de los difuntos Bartolomé López y de Antonia de Castro, natural de la ciudad de Córdoba del reino de Andalucía, otorga poder para testar a don Antonio Merino y a don José María Alfaro, vecinos del pueblo de Jalapa, para que ordenen su testamento, en donde declara sea sepultado en la iglesia; por bienes suyos señala la casa de su morada junto con su ajuar y tienda mestiza, libres de empeño, es soltero y no tiene herederos forzosos, señala tiene en su compañía un hijo natural, nombrado Miguel López de Castro, cuya madre por su reputación, no puede declarar; nombra heredero a su hijo, y por tutor y curador a Antonio Merino y a José María Alfaro.