El capitán Agustín de Sotomayor y de la Mota, Alcalde Mayor de esta provincia, nombró curador adliten del menor Diego de Sayas a Tomás de Soto, vecino de Jalapa, y éste lo puso con Esteban de Valladares, maestro examinado en el oficio de sastre, para que aprenda el oficio por espacio de tres años.
Fernando del Castillo, vecino de Jalapa, traspasa el arrendamiento de una sala y corredor de una casa, propiedad de Esteban de Valladares, en favor de Juan de Zarandona, vecino de Jalapa, quien se obligó a pagar el alquiler convenido por el primer arrendatario.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Esteban de Balladares, mercader, estante en este pueblo, 153 pesos de oro común, los cuales dará dos meses después de la fecha de esta escritura.
Francisco Escalante y Esteban de Valladares, vecinos de Jalapa, formalizaron la constitución de una compañía sobre una tienda de ropa, mercaderías y otras cosas, durante dos años. En dicha compañía el primero puso 3 321 pesos de oro común en ropa de Castilla, de la tierra de china, otras mercaderías, reales y parte de una casa donde vive; y el segundo puso 700 pesos en alguna ropa, parte de una casa y su oficio de sastre; terminada la sociedad, cada uno sacará su principal y las ganancias se partirán por mitad.
Esteban de Balladares[Esteban de Valladares], mercader, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, vecino de Jalapa, 111 pesos de oro común, por otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de julio del presente año, todos juntos en una paga.
Juan de Cabrera, vecino de Jalapa, oficial de carpintero, se obligó a pagar a Jerónimo Gisberto, presbítero, residente en el ingenio Nuestra Señora de la Concepción, 585 pesos de oro común que restan de 1 325 pesos que pagó como fiador de Esteban de Balladares[Esteban de Valladares], en esta manera: 85 pesos, para fin del mes de diciembre de 1626, y los 500 pesos restantes, para la fecha de esta escritura en tres años corridos; y para la seguridad de la paga, hipotecó un esclavo negro de su propiedad llamado Domingo, de nación[tierra] Angola, oficial de carpintero, de 24 años de edad.
Juan de Zarandona, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Esteban de Valladares, de la misma vecindad, 140 pesos de oro común, precio de cuatro bestias mulares aparejadas que le vendió, a 35 pesos de oro común cada una, en esta manera: 70 pesos tres meses después de la fecha de esta escritura, y los 70 pesos restantes, de allí en otros tres meses.
Esteban de Valladares, oficial de sastre, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, mercader de la misma vecindad, 510 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, seis meses después de la fecha de esta escritura.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, por hacer amistad y buena obra a Esteban de Valladares, sastre, se obligó a pagar por él, al capitán Roque Gutiérrez de Ceballos, vecino de esta provincia, 320 pesos de oro común de la deuda de una cédula, en esta manera: 160 pesos tres meses después de la fecha de esta escritura, y los 160 restantes de allí en otros tres meses.
María Esquivel, vecina de Jalapa, vende a Esteban de Valladares, mercader, estante en Jalapa, unas casas de morada cubiertas de paja, en este pueblo, que lindan con casas de Melchor Palomino y casas de Alonso Ruiz, la Calle Real en medio, por el precio de 800 pesos de oro común.