Doña Juliana Efigenia de Zárate, hija legítima de don Luis Beltrán Ortíz de Zárate y de doña Lucía Josefa de Acosta, difuntos, otorga su testamento donde declara fue casada con don Francisco Javier Morales, difunto; nombra como albaceas a doña Ignacia Gertrudis Morales y doña Rita Morales, sus hijas legítimas, y como herederos universales a don José Joaquín Morales, casado con doña Bárbara Cabañas, don José Antonio Morales, don Manuel José de Morales y Zárate, doña Ignacia Gertrudis Morales, doña Rita Morales, doña Margarita Morales y doña Mariana Morales, religiosa novicia en el Convento de Santa Mónica en Puebla, todos sus hijos legítimos.
Doña Ignacia Gertrudis Morales, doña Rita Morales, doña Margarita Morales, doña Mariana Morales, doña Josefa Antonia Morales y don Juan Morales y don Manuel Morales, ausente, hermanos, vecinos de este pueblo, hijos legítimos de don Francisco Javier Morales, difunto; otorgan poder especial a don José Joaquín Morales, también hermano de los declarantes, para que cobre a quien tenga en su poder una casa de paredes que el citado difunto dejó en la Villa de Orizaba, para lo cual comparezca ante la Real Justicia de la citada villa.
Don José Antonio Morales y doña María Josefa Morales, mujer del Capitán José Antonio de la Pedreguera, vecinos de Jalapa, hijos legítimos del difunto don Juan Manuel Morales, otorgan poder especial a don José Joaquín Morales, primo de los otorgantes, para que pida, demande, reciba y cobre a cualquier persona, una casa y sus usufructos ubicada en la Villa de Orizaba, la cual dejó el Bachiller José Morales, Presbítero y tío carnal de los otorgantes, a quienes les pertenece junto con los hijos de don Francisco Javier Morales.
Doña Rita Casimira de Morales Ortiz de Zárate, de estado doncella, hija de los difuntos don Francisco Javier de Morales y de doña Laureana Ortiz de Zárate, natural y vecina de esta Villa, otorga su testamento donde declara que posee por bienes tres casas y dos accesorio, situadas en las calles y colindancias que se mencionan en la escritura. En atención a no tener heredero forzoso nombra como su universal heredera a su sobrina carnal doña María Josefa Morales de Arguello y como albacea a la referida su sobrina, que es mayor de 25 años, de mancomún con don Miguel Ignacio de Miranda, vecino de Veracruz; don José Fernández de Castañeda, de esta vecindad; y con don José de Arias, también de esta vecindad, a quienes da su poder de albaceazgo para que entren en sus bienes los vendan y rematen en almoneda.