Doña Ángela Gorrindo Palomino, originaria de esta ciudad, hija de Pedro Gorrindo Palomino y de doña María Josefa Suárez, difuntos, mayor de sesenta y cinco años, otorga su testamento en la manera siguiente: manda ser sepultada en el cementerio general, sin pompa alguna. Declara fue casada con don Felipe Díaz de Peón, de cuyo matrimonio procrearon a doña Ana María [Díaz de Peón y Gorrindo], difunta, que fue casada con don Juan Mariano Pujol, don Felipe [Díaz de Peón y Gorrindo] casado con doña María Josefa González del Campillo, don Juan viudo de doña María Ignacia González del Campillo, don Manuel [Díaz de Peón y Gorrindo] difunto, don José María [Díaz de Peón y Gorrindo] soltero, doña Ángela [Díaz de Peón y Gorrindo] difunta casada con don Jerónimo Díaz Quijano, don Francisco [Díaz de Peón y Gorrindo] soltero y doña María de los Dolores [Díaz de Peón y Gorrindo] casada con don Francisco Jáuregui, y Pedro Ángel [Díaz de Peón y Gorrindo], difunto. Declara llevó al matrimonio 300 pesos que heredó de sus padres, lo que consta en testamento de su referido esposo, y después le dio en calidad de préstamo 1 500 pesos que tenía en onzas de oro, cuya cantidad, aunque ofreció devolverle, nunca lo verificó solo le dio un papel en que consta dicho crédito, el cual queda en poder de su hija María de los Dolores para que cobre cuando convenga. Señala que su esposo llevó al matrimonio 14 000 pesos y lo más que parezca, pagadas las deudas y deducidos los 300 pesos de su herencia, de los demás bienes gananciales se considera con derecho a la mitad de ellos. Por bienes suyos, señala la cantidad que resultaren a su favor por los gananciales, los 300 pesos de su herencia, y la que corresponda a su hijo Manuel. Declara que la testamentaria de su esposo se haya comenzada hace tiempo, por lo que encarga a sus albaceas activen en giro para que terminando puedan sus hijos disfrutar sus haberes. Declara que las deudas activas y pasivas, quedan sentadas en hojas sueltas que entrega a sus albaceas. Manda que del quinto de sus bienes se paguen sus enfermedades y entierro, asimismo manda se le entregue al párroco de esta ciudad 50 pesos para cera que alumbre en la parroquia del señor San José. Manda que a sus criadas Dominga Acosta y María Gertrudis Cabrera se le entregue a cada una de ellas 50 pesos. Ordena que el remanente del quinto de sus bienes se entregue a su hija María de los Dolores. Nombra por sus albaceas y tenedores de bienes a su hijo Felipe y Juan Díaz de Peón y Gorrindo. Nombra por sus herederos a los mencionados hijos, y a los hijos de doña Ana María y doña Ángela.
Zonder titelMaría Josefa Viveros, viuda de Pedro Moncada, María del Carmen, casada con Cándido Álvarez, Francisca, casada con Anastasio Lagunas, Joaquina, doncella, y José María, ausente, hijos legítimos y herederos de Pablo Viveros, difunto, venden a doña María [Josefa] Suárez [de los Ríos], viuda del difunto Subdelegado de esta Villa, don Pedro Gorrindo Palomino, una casa de paredes cubierta de teja, ubicada en la Calle del Molino que llaman de Cagigas, con la que hace frente al poniente y del otro lado casa de los herederos de Miguel Cagigas, por el sur linda con Calle de la Huerta de San Francisco, al oriente con solar de dicho convento, al norte con solar que fue o es de Paula Barradas Meléndez. La venden en 400 pesos.\t
Don Pedro Gorrindo Palomino, vecino y justicia de la jurisdicción de Jalapa, junto con su legítima esposa, doña María Josefa Suárez, otorgan poder especial a don Juan Sánchez Casahonda, Agente de Negocios de la Ciudad y Real Audiencia de México, para que los obligue en la Contaduría General de Reales Tributos o en las que sean necesarias, a la recaudación de los tributos de esta jurisdicción por el tiempo y plazos que sean necesarios.
Don Pedro Gorrindo Palomino, actual Alcalde Mayor de Jalapa, oriundo de la Ciudad y Puerto de Santa María Milagros en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Juan Gorrindo Palomino y de doña Inés Rodríguez, difuntos, otorga su testamento donde declara ser casado en tres ocasiones, la primera con María de las Nieves, difunta; la segunda vez con doña Gertrudis Josefa de Campo, difunta; y por tercera vez con doña María Josefa Suárez quien actualmente vive en su compañía. Nombra como albaceas testamentarios a su esposa doña María Josefa Suárez y a su hijo don Gregorio, que vive en Zacatlán de las Manzanas, como herederos universales nombra a sus hijos de segundo y tercer matrimonio. Entre sus bienes tiene dos casas contiguas en la calle de Belén; en el Tribunal de la Contaduría de Tributos tiene entregados los tercios que son de su cargo desde que administra la justicia; debe a dicha Contaduría el tributo de pardos del partido de Jalacingo del año de 86 y 87.
Doña María Josefa Suárez, viuda de don Pedro Gorrindo Palomino, y Francisco Antonio del Camino, vecinos de esta Villa de Xalapa, y albaceas de dicho difunto, otorgan poder a don Luis del Camino, Alcaide de la Real Aduana de la Capital de México, para que en nombre de dicha testamentaria, se presente en el Juzgado donde pende el concurso de acreedores a bienes de don Juan Sánchez Casahonda, y en él se oponga a la cantidad que resultó deber a Gorrindo.
Don José Antonio de la Pedreguera, Teniente Coronel de las Milicias Provinciales de Córdoba y Jalapa, y Subdelegado Interino en este último lugar, declara como válido el testamento que a continuación de detalla. Don Pedro Gorrindo Palomino, Alcalde Mayor del pueblo de Jalapa y su jurisdicción, natural de la ciudad y puerto de Santa María, en los Reinos de Castilla, hijo legítimo de don Juan Gorrindo Palomino y doña Inés Rodríguez, difuntos, casado en tres ocasiones, primero con doña María de las Nieves, segundo con doña Gertrudis Josefa de Campo y la tercera con doña María Josefa Suárez, a quien nombra como su albacea testamentaria, en compañía de don Francisco Ángel del Camino. Como herederos universales nombra a sus hijos del segundo matrimonio, junto con los del tercer matrimonio. Entre sus bienes declara como suyas, dos casas contiguas en la calle de Belén libres de censos, lo que le deben y demás queda apuntado en un cuaderno. Asimismo hace otras declaraciones sobre su cargo de Alcalde Mayor.
Don Pedro Gorrindo Palomino, vecino del pueblo de Jalapa, como principal, junto con doña María Josefa Suárez, su esposa, como fiadora, otorgan poder especial a don Juan Sánchez Casahonda, Agente de Negocios de la Ciudad y Real Audiencia de México, para que los obligue en la Contaduría General de Reales Tributos de este reino o en las que sean necesario, por el tiempo que sirva en el empleo de Justicia Mayor de Jalapa y Jalacingo.
Doña Ángela Gorrindo Palomino, residente en esta villa, viuda de don Felipe Díaz de Peón, otorga que vende en favor del maestro sastre don José Anastasio Conde, de esta vecindad, una casita de edificio bajo de paredes y madera, cubierta de teja, con el sitio que le pertenece, situada en la calle del Molino que llaman de Cagigas con la que hace frente al poniente y del otro lado casa de los herederos de don Miguel Cagigas; por el costado del sur linda con calle de la huerta de San Francisco; por el fondo al oriente linda con solar de dicho convento y por el norte con solar que fue o es de doña Paula Barradas. Cuya casita la hubo y heredó de su difunta madre, doña María Josefa Suárez, quién la compró a María del Carmen, María Josefa, Francisca, Joaquina y José María Viveros, el 23 de octubre de 1800. La venta es por la cantidad de 400 pesos los cuales declara haber recibido al contado.
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