Antonia de Jesús Cabrera, viuda de Pedro Quiñones, junto con su hijo legítimo Juan de Quiñones, venden a María Casilda Susana López, vecina de Jalapa, con anuencia de su legítima madre, Paula Ortiz, un solar de 14 varas de frente y 45 de fondo, linda al sur con la calle de Santiago y solar de Manuela Ochoa, al oriente con solar de don Manuel Machado, al norte con otro solar del citado Machado y al poniente con otro pedazo de solar que heredaron del citado difunto, dicha venta la hacen en 49 pesos.
Don Francisco Freijoso, del Comercio de España, residente en el pueblo de Jalapa, hace donación de la cantidad de 333 pesos y 6 reales, por vía de limosna, a favor de María Casilda Susana López, hija legítima de Lorenzo López, difunto, y de Paula Ortiz, vecina de Jalapa.
Comparecieron cuatro personas que expresaron llamarse: Eusebio, Carlos, María Josefa y Juana Francisca Báez, esta última casada con Pedro Montero, quién le concedió licencia marital, todos mayores de edad, libres de ajena administración; dijeron que, su abuela Paula Ortiz fue dueña de un solar ubicado en esta ciudad a la calle de Santiago y por fallecimiento de ella, les quedó a sus hijos y herederos Juan Máximo, Ignacio y Gabriel Báez y Ortiz, entre los cuales se dividió, habiéndole tocado al último una porción que tiene 13 y media varas de frente hacia el norte con la calle referida de Santiago, y 52 varas de fondo al sur por donde linde con tierra del potrero perteneciente a don Juan Francisco de Bárcena; por el costado de oriente linde con casa y solar de José Antonio Báez. Y tras haber fallecido el mencionado don Gabriel Báez y Ortiz quedó dicha porción de solar y una casita de madera para sus hijos y herederos: Eusebio, Carlos, Juana Francisca y José María Báez; y por muerte de este último representa la acción su hija, la ya mencionada María Josefa Báez; y que, careciendo de títulos, ocurrieron al juzgado, solicitando y se les recibió una información con que se acredita referida y el dominio que tienen los relacionantes en dicho solar y casita; cuyas diligencias se agregan a este registro. Y que, teniendo precisión de enajenarlo, han pactado su venta. Por tanto, Eusebio, Carlos, Juana Francisca y María Josefa Báez, otorgan que venden al ciudadano Pedro Montero marido de la anunciada Juana Francisca la casita y solar que queda deslindada, en precio de 100 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANOEl ciudadano Pedro Montero de esta vecindad, dijo que posee por suya propia una casita de madera y el solar en que está ubicada, sita en esta ciudad a la calle de Santiago con su frente de 13 y media varas al norte por dicha calle; y 52 de fondo al sur por donde linde con tierras del potrero perteneciente a don Juan Francisco de Bárcena; por costado de oriente linda con casa y solar de José María Ignacio Carmona; y por poniente con casa y solar de José Antonio Báez; cuya deslindado fundo compró de los herederos de Paula Ortiz. Y que al presente lo vende al ciudadano José María Ignacio Carmona en precio de 100 pesos.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO