María López, de color morena, vecina de esta provincia, dio su poder cumplido a Francisco Hernández Franco para que pueda vender una esclava negra nombrada Ana López, y de lo procedido se cobre lo que hubiere gastado en los funerales de su ama Ana López.
María López, de color morena, libre, revocó un poder general que le dio a Juan de Sosa del Castillo, mercader, vecino de Jalapa.
María López, vecina de la Venta de la Rinconada, de color morena, se obligó a pagar al capitán Andrés Moreira 460 pesos, precio de un esclavo negro que le vendió en este pueblo, los cuales dará para fines de febrero de 1610.
Don Alfonso Jiménez de esta vecindad, vende a don Luis García, de Banderilla, una casa de cal y piedra de edifico bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, que posee en el Callejón de los Tecajetes, saliendo por la Plazuela del Rey, que se compone de 36 varas de frente que lo hace al sur dicho callejón en medio, y del otro lado solar que fue del matadero o carnicería de la pertenencia del finado don Juan Esteban Elías, y 40 de fondo, por donde linda así al norte con la casa de doña María López, y por el costado del poniente linda con solar que pertenece a las Portillos, y por el del oriente con Felipe González. Dicha propiedad vende al precio de 1 000 pesos.
Diego Hernández, hijo de Sebastián Hernández y de María López, difuntos, vecino del pueblo de Jalapa, otorga su testamento, donde declara tener entre sus bienes la cuarta parte de un solar y con él un jacal de rajas que posee Hernando Miguel Hernández, ubicado en este pueblo, un caballo manso, 2 toros de hierro que para en poder de Juan Camacho; una vaca; entre otros bienes y deudas que le tienen. Nombra como albacea a María Pascuala, su mujer, y a Miguel Hernández, su hermano, nombra como herederos a sus hijos Josefa y Manuela por iguales partes.
Luis Casanova, natural vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Domingo Luis y Melchora de los Reyes, otorga su testamento donde declara que le debe al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, 40 pesos, a don Luis González de Lucena 15 pesos, a Francisco de Mendoza 16 y a Luis Fernández de Ulloa 14, entre otras deudas. Tiene como bienes la casa en la que vive con el solar en que esta fundada, un solar que tiene entregado a su hija Andrea como su legítima. Declara fue casado con María López con quien tuvo a Andrea, a Ana María, doncella, a Gertrudis de la Rosa. Nombra como albaceas testamentarias a Domingo de Castro, su yerno y a Francisco de Ibáñez, y como herederos universales a sus hijos.
Francisco Machado, vecino de esta villa de Córdoba, marido y conjunta persona de María López, hija de Juan López [de Villardoy] y de Ysavel de Roxas [Isabel de Rojas], vecina de esta villa, dijo que cuando contrajeron matrimonio, hace cuatro años poco más o menos, la dicha su suegra le dio en dote y propio caudal de la dicha Isabel, 344 pesos, y por algunas ausencias que ha tenido de esta villa y enfermedades, no ha otorgado recibo de dicha cantidad. Por lo que a través de la presente, otorga que ha recibido 344 pesos por dote de dicha su mujer en los géneros y bienes siguientes: Primeramente seis camisas en 62 pesos, dos pares de enaguas en 6 pesos, dos pañuelos deshilados en 6 pesos, un tapa pies de chamelote verde en 25 pesos, unas naguas de sarga en 8 pesos, una saya de capichola verde en 6 pesos, cuatro almohadas en 12 pesos, dos sabanas de rúan en 6 pesos, un colchón en 7 pesos, una cama de granadillo torneada en 20 pesos, tres cucharas de plata en 3 pesos, ropa blanca en 17 pesos, un paño de manos en 4 pesos, una caja grande con su cerradura y llave en 9 pesos, otra pequeña en 1 peso, 50 pesos por el valor de medio solar con 25 varas de frente y 50 de fondo, 2 onzas en corales, 2 taburetes de cedro, un vestido de raso, un manto, y 46 pesos en reales que las dichas partidas suman y montan los 344 pesos que confiesa tener en su poder, y otorga recibo en forma y se obliga a tener dicha cantidad y por propio caudal.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODoña Teresa Ortiz, doncella mayor de 25 años, hija legítima de don Juan Ortiz y doña María Magdalena Gorrón de Contreras y Tejeda, difuntos, vecina del pueblo de Jalapa, otorga su testamento donde nombra como sus albaceas testamentarios a don Miguel de Torquemada, vecino y del comercio de este pueblo, y a doña María López, sobrina de la otorgante. Declara que entre sus bienes están dos casas, una de ellas otorga a su sobrina doña María López, mujer de don José García, y a su sobrino y ahijado Antonio García. Y en premio a su trabajo lega y dona a su albacea, don Miguel de Torquemada, una casa chica de 18 varas de frente.
Francisco de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, en voz y en nombre de Úrsula Villanueva, de color pardo, y en nombre de sus herederos, vende al Sargento Manuel de Riveros, vecino de la Antigua ciudad de Veracruz, un solar que ella tiene la dicha su parte, donde tenía su casa Ana López; el cual lo heredó con otros solares Cristóbal Hernández, marido de Úrsula de Villanueva, por legado que de ellos le hizo María López; linda con casa y mesón de Mariana de Torres y con solar que fue de Matías de la Cruz, por el precio de 30 pesos de oro común.
Juan González, vecino de esta provincia, dio en arrendamiento a María López, de color morena, vecina de la Venta de Los Naranjos, una esclava negra llamada Esperanza, de tierra Bran, durante tres meses, por el precio de 30 pesos de oro común.