José Antonio de Rivera, Mariano de Rivera, José de Rivera por voz propia y la de Josefa de Rivera, su hermana, en compañía de Seferino Viveros, quien representa a su esposa María Guadalupe Rivera, todos hijos legítimos de don Juan de Rivera y doña María de Jesús de Acosta, vecinos de Naolinco, realizan la adjudicación de una casa ubicada en Naolinco, la cual mide 29 varas de frente y 54 de fondo, linda al oriente con casa y solares de don Antonio García Campomanes, al sur con casa y solar de Gertrudis Josefa de Guevara, al poniente con casa y solar de José Bernardo de Acosta y al norte con solar y casa de doña María Domínguez; dicha adjudicación la hacen a favor de Juan de Rivera, hermano de los declarantes, a cambio de que entregue a cada uno la parte que les corresponde de dicha casa, cuya cantidad total es de 150 pesos.
Don Juan José de Guevara, vecino de Naolinco, otorga que vende a don Mariano Rivera, de la misma vecindad, un solar ubicado en dicho pueblo, y en él una casa de madera techada de teja, cuyo solar tiene de frente 29 varas y linda con la calle Real y del otro lado las casas reales; de fondo tiene 14 varas y linda con solar de María Domínguez viuda de Nicolás Sánchez, al norte linda con casa de doña Nicolasa Domínguez y doña María Ignacia Domínguez y por el sur con solar del Señor Sacramentado. La venta se hace en 150 pesos.
Francisco Salinas, pardo libre, vecino de Jalapa, vende un pedazo de solar a Francisca Rivera, el cual mide 20 varas de frente y 50 de fondo, dicho solar es parte de un solar que mide 54 varas de frente y 50 de fondo, el cual heredó el otorgante de Antonio de Salinas, su difunto padre; linda por el oriente con el callejón de las Liconas, al sur con el resto del solar y casa del vendedor, al norte con solar del pueblo, donde vive Mariano Rivera y al poniente con solar de Paula Leonicia, dicha venta la hace en 40 pesos.
José Manuel Tejeda, otorga que vende, cede y traspasa realmente en favor de María Josefa Ramírez, de esta vecindad, un pedazo de solar con un jacal en él, situado en el callejón que nombran de los Salinas y sube del aguaje de Techacapa, para el rumbo del norte y se compone de 20 varas de frente, hacia el oriente, dicho callejón en medio y 50 de fondo por donde linda con solar que fue de Paula Leonicia, natural y tributaria de esta villa, por el norte linda con solar de los indios de esta población, en el que vivía Mariano Rivera y por la parte del sur, con otro pedazo de solar, que fue de Francisco Salinas. Lo vende en la cantidad de 80 pesos al contado.
JOSÉ IGNACIO JIMÉNEZ PÉREZ, ESCRIBANO NACIONAL