María Micaela Jácome, viuda de Dionisio Antonio Vázquez, vecina del pueblo de Xicochimalco, de este jurisdicción, albacea de su difunto esposo, otorga poder especial a Antonio Segovia, su hijo legítimo, para que cobre a Nicolás Jácome, hijo de Francisco Jácome, su difunto hermano, los bienes que dejó y que le corresponden a ella.
Don Francisco Antonio Jácome, residente en Jalapa y vecino del rancho la Mesa de Apazapan, declara que en virtud del poder para testar que les dejó su padre Nicolás Jácome, a él y a su madre Juana Crisóstoma Sánchez, y debido a que ella esta impedida para realizar viaje por su avanzada edad, otorga poder general a don Domingo Aravalles para que en su nombre y representando la testamentaria de dicho su padre en lo judicial que ocurra, parezca ante los señores jueces, justicias, juzgados y tribunales y realice todos los actos propios de un albacea.
Don Nicolás Jácome, vecino de Jalapa y dueño de rancho en tierras de la Antigua, otorga poder a don Pedro Miguel Martínez, para que en su nombre cobre todas las cantidades de pesos, joyas, esclavos, mercaderías y demás efectos que le adeuden y siga contienda de juicio, si fuese necesario.