Gabriel de Ochoa, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Francisco Martín, de la misma vecindad, ausente, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente, para que pueda cobrar las mulas de arria, potros y caballos, del hierro aquí contenido.
Aurelia Josefa de Ochoa, doncella mayor de 25 años, natural de este pueblo de Jalapa, hija de los difuntos Gabriel de Ochoa y Josefa de Zárate, realiza su testamento en donde declara que su hermana Efigenia de Ochoa le debe más de 100 pesos. Debe a la Cofradía del Santísimo Sacramento del pueblo de Tlacolula 100 pesos cargados sobre su casa. Declara por bienes la casa de su morada, hecha de madera y teja. Nombra como albacea a don Antonio José García, vecino de este pueblo, a quien le dona la mitad de su casa y como heredera universal a su alma.
Gabriel de Ochoa, vecino del pueblo de Jalapa, otorga en arrendamiento a don Francisco Javier Fernández de Ulloa, de la misma vecindad, unas tierras que heredó de don Francisco de Ochoa, su difunto padre, las cuales lindan de un lado con tierras de los indios, nombradas Coapexpan, del otro lado con tierras de sus hermanos Domingo de Ochoa y Manuela Antonia de Ochoa, dicho arrendamiento es por el tiempo de 9 años, pagando en el primer año 30 pesos y en los restantes 8 años 50 pesos.
Fray Juan Gaitán, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de este pueblo, y Magdalena Díaz, viuda de Gabriel Ochoa[Gabriel de Ochoa], vecino que fue de Jalapa, trocaron el uno con el otro un esclavo negro llamado Manuel, de nación Angola, de 20 años de edad, por otro llamado Felipe de nación[tierra] Angola, de 35 años de edad, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, sujetos a servidumbre, con las faltas y defectos que tuvieren.
Antonio Sarmiento, maestro de herrador, vecino de Jalapa, vende a Gabriel Ochoa, de la misma vecindad, la mitad de un solar en este pueblo, ubicado en la calle de Santiago; linda con la otra mitad del otorgante y con casa de Catalina Díaz, viuda de Lucas Ochoa, de 100 varas de frente y 53 de fondo, por el precio de 20 pesos de oro común.
María Ana, india ladina, natural de la ciudad de Los Ángeles, viuda de Juan Francisco, indio natural de Jalapa, vende a Gabriel de Ochoa, vecino de este pueblo, un pedazo de solar que tiene en la calle de Santiago, que linda con ella, y con otra que va a la ciénega; por otra parte, linda con solar de la otorgante y un solar de Lucas de Ochoa, libre de censo, hipoteca y otra carga, por el precio de 20 pesos de oro común.
Nicolás Viveros y Manuel de Ochoa, vecinos del pueblo de Jalapa, se constituyen fiadores llanos y principales pagadores de la siguiente manera; Nicolás Viveros , de Juan José Navarrete y Manuel de Ochoa de su hermano Gabriel de Ochoa, por lo que harán juicio y pagarán lo que se juzgue y sentencie en contra de ellos, de acuerdo a las causas por las que se hallan presos.
Don Luis Antonio de Zárate, hijo legítimo, heredero y albacea de don Juan José Ortiz de Zárate, vende a Cayetano Ortiz de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, una casa con su sitio que linda al oriente con casa de Casilda de Zárate, al norte con solar de doña Ignacia Barreda y Callejas, al poniente con casas que fueron de Gabriel de Ochoa y al sur con la Calle Nueva y solar de don Juan José Rincón, al precio de 200 pesos, obligando al comprador a dar 2 varas del sitio para que salgan al callejón que esta inmediato y que pague la alcabala.
Don Alejandro Jacinto Gago de Mendoza y Montenegro, natural de Pontevedra, en el reino de Galicia, hijo legítimo de don Francisco Camaño y Armida y de doña Gaspara Gago de Mendoza y Montenegro, otorga poder para testar a Casilda Gertrudis de Zárate, viuda de Juan de Escobar, junto con Gabriel de Ochoa, vecinos de este pueblo de Jalapa, nombramiento de albaceas en este pueblo a don Domingo Díaz Mier y Gabriel de Ochoa, y para lo que tiene en España a doña Isabel Antonia de Gago Mendoza Montenegro, su hermana y como heredera a la citada Casilda Gertrudis de Zárate.
Gabriel de Ochoa, hijo legítimo de Francisco de Ochoa y de María Guadalupe de Castro, difuntos, vecino de la Villa de Xalapa, otorga su testamento donde declara ser casado en primeras nupcias con Teresa Marín Lagunas y en segundas con Ana Francisca Hernández, de quienes no tuvo hijos. Declara que después de la muerte de su primera esposa, crío a un niño expósito nombrado José María que ahora tiene 18 o 20 años, a quien quiere como a su hijo. Nombra como albacea a su hermano Manuel de Ochoa; manda le den a José María los bueyes, caballos y la casa. Nombra como heredera a su alma. Tiene entre sus bienes la parte de tierras que heredó de su padre, ubicadas en esta villa, una casa en la calle de Santiago, 5 bueyes, 3 caballos.