El Presbítero Bachiller don Francisco de Campo, Clérigo de esta vecindad, dijo que en esta ciudad el 29 de marzo de 1802 ante don Ignacio José Justiniano, Escribano Público y de Cabildo, otorgaron escritura don Francisco Javier de Olartegoechea como apoderado de los Cañetes, don José Francisco Díaz y Torres, don Mariano de Acosta, don Mariano de Campo y don José Antonio Viveros, todos troncos de los herederos del difunto Capitán don Manuel de Acosta. En la citada escritura, pusieron en poder de don Manuel Viveros, vecino del pueblo de Naolinco, por vía de depósito 10 caballerías de tierras, de las que llaman el Tecuane en términos del mismo pueblo de Naolinco, con el arbitrio de que se pudiera disfrutar de sus rentas en recompensa de 1 000 pesos que el susodicho Manuel Viveros les entregó para sus urgencias en dinero de contado. En virtud de ese contrato, Viveros ha tenido posesión de las nominadas 10 caballerías de tierra, percibiendo sus arrendamientos hasta que las entregó a don Rafael de Aguilar, vecino del mencionado pueblo de Naolinco, en atención a haber entregado éste a aquel, los relacionados 1 000 pesos, por cuya razón Viveros traspasó a Aguilar los derechos hipotecarios y usufructuario que al primero de los dos le competía. Asimismo, dijo que dentro de las 10 caballerías que Aguilar tiene en posesión, se encuentran intercaladas una y media caballerías de tierra, en el mismo Tecuan, que pertenecen exclusivamente a don José Reyes y Acosta, que murió en el año de 1810, dejando por viuda a doña Josefa Meza, y algunos hijos, de los que solo vive doña María de Jesús Leocadia; situación por la cual, el comparente Presbítero don Francisco de Campo, otorga y declara que don José Reyes y Acosta, y en representación de éste su hija doña María de Jesús Leocadia Reyes y Meza, es dueña de una y media caballería de tierra comprendida dentro de las diez de que ya se ha hecho mención.
UntitledDon Diego Briseño, vecino de la jurisdicción de la Antigua Veracruz, residente en esta Villa, dijo que en 1796 recibió la cantidad de 4 170 pesos y 7 cuartos que corresponden a la herencia de su hija política, doña María de la Soledad Duarte, cuya cantidad se le otorgó con anuencia de su curador ad litem, don Manuel de Betancourt, con fianza de don Anastasio Cruz, de esta vecindad, y debido a que éste no puede continuar por más tiempo como fiador, por la presente se obliga a tener dicho principal en calidad de depósito irregular por el tiempo que dure la minoría de edad de doña María de la Soledad, y como seguro del principal hipoteca una casa ubicada en la tercera cuadra de la Calle Real que va para la iglesia de San José, con la que hace frente hacia el norte y del otro lado casa de don José Antonio Vivero; por el fondo, hacia el sur, linda con casita y solar del maestro albañil Agustín María; por el oriente con casa baja que fue del difunto don Francisco Escalona; y por el poniente con otra casa baja que pertenece al declarante.
El Capitán don Francisco Javier López, de esta vecindad, como apoderado y agente de doña Paula Barradas Meléndez, Mayordoma de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de esta parroquia, ha recibido de don José Antonio Viveros 100 pesos, cantidad que recibió dicho Viveros en calidad de depósito irregular por escritura hecha en esta Villa el 18 de abril de 1781, por lo que se da por cancelada.\t
Don José Antonio Viveros, vecino del pueblo de Jalapa, informa que ha recibido de don Pedro del Moral, Mayordomo de la Cofradía de San José, ubicada en la parroquia de la Laguna de Jalapa, la cantidad de 100 pesos en calidad de depósito irregular, que pagará en 5 años, y para la seguridad de su pago hipoteca una casa ubicada en la calle Real con la que linda hacia el sur y casa de don Francisco de Escalona, al oriente con la parte de la casa que posee Josefa Viveros, hermana del otorgante, al norte con solar del indio Baltazar, y al poniente con casa y solar de Agustina Barradas.
Los herederos de don Manuel Eugenio de Acosta a saber, don José Antonio Viveros, María de Jesús de Acosta, su esposa; don Agustín García Campomanes, marido de Mariana de Acosta, y demás hijas; otorgan poder especial a don Pedro Bolio y Lara, vecino de la Villa de Xalapa, para que en sus nombres asista al juicio divisorio de los bienes que quedaron por el fallecimiento de dicho don Manuel Eugenio de Acosta
Don Mariano Cadena, de este comercio y vecindad, actual mayordomo de la cofradía del Señor San José de la Laguna de esta villa, otorga que ha recibido de sí mismo la cantidad de 100 pesos en reales, concediendo recibo a favor de la citada cofradía y se obliga a mantener dicha cantidad por vía de depósito irregular, por el tiempo de cinco años, a partir de esta fecha y entregar el capital, al mayordomo que fuere de dicha cofradía de San José, quién además satisfacer en cada año, el rédito de 5 por ciento para el subvenir a la voluntad del finado don José Antonio Viveros, que legó a la cofradía, con la carga de una misa rezada en cada año e impuso extrajudicialmente su albacea dativo don Juan José Lagunas y se obligaron a reconocer los finados don Ramón Bandala y su consorte doña María Guadalupe Valle de Bandala, sobre una casita que le compraron a Lagunas. Y la heredera de aquellos consortes, Luisa Luque, los redimió para vender libre la finca. Y para la mayor seguridad del principal y réditos, el otorgante hipoteca una casa de cal y piedra, cubierta de madrea, ladrillo y teja, de edificio bajo en esta villa, en la calle que de la de Cantarranas que se dirige para el arruinado molino, que hoy pertenece a don José María de Goiri, la que hace su frente al sur y del otro lado solar y curtiduría de José María Domínguez, por su fondo al norte linda con terreno que fue del finado regidor don Francisco Javier Sáenz de Santa María, por el costado del oriente con otro terreno y casitas que fueron de la difunta María Carolina, y por el del poniente con el fondo de unas casitas y terreno que perteneció a don Domingo Aravalles, ya difunto. Dicha casita la fabricó en terreno que compró a José de Molina por escritura a 20 de marzo de 1804. La cual se obliga a no vender ni enajenar sin estar redimido este principal.
UntitledDon Juan José Lagunas, de esta vecindad, como albacea dativo de su difunto hermano don José Antonio Viveros, vende a doña María Guadalupe Valle, mujer legítima de don Ramón Bandala, una casa de edificio bajo ubicada en esta Villa, en la Calle Real que va para la iglesia del Señor San José de la Laguna, con la que hace frente hacia el sur y del otro lado casa de don Diego Briseño; por el fondo, hacia el norte, linda con solares de los naturales de esta Villa; por el poniente con casa de las Heredias, y al oriente con otra de la misma compradora. La vende en precio de 300 pesos.
Don Diego Briseño, de esta vecindad, señala que recibe la cantidad de 396 pesos 6 reales en moneda de plata, de lo que entregó recibo a favor de don Juan Mújica y Osorio, mismos que se obliga de pagar el día primero de septiembre del presente año; para seguridad de dicha deuda, hipoteca una casa de altos y bajos, cubierta con azotea, situada en esta misma ciudad en la cuarta cuadra de la calle Principal y sube para la iglesia de San José, haciendo frente al norte dicha calle en medio, y al otro lado casa de don José Antonio Viveros, por el sur que es su fondo linda con la de Antonio Marín, maestro albañil, por la banda del oriente con otra que fue de don Francisco Escalona, y por el poniente con solar y paredes que fueron de Mariana de la Rosa. Cuya deslindada finca, no reconoce más gravamen, que 4 170 pesos y 7 granos en favor de su hija política doña María Soledad Duarte.
UntitledDoña Ana Josefa Viveros, de esta vecindad, de estado doncella, mayor de 50 años de edad, vende a doña María Guadalupe Valle, de esta misma vecindad, mujer y conjunta persona de don Ramón Bandala, una casita ubicada en la Calle Real, en la última cuadra contigua a la Iglesia del Señor San José, a la que hace su frente con las varas que le corresponde hacia el sur, y del otro lado casa que fue de don Francisco de Escalona; y 66 varas de fondo hacia el norte, por donde linda con solar de los naturales de esta Villa, que antes fue de la india Manuela Rincón; por el oriente linda con casita de su hermano, Juan José Lagunas; por el poniente con otra casa que de su difunto hermano, José Antonio Viveros. La vende en precio de 350 pesos.\t
Don Mariano de Campo, don Francisco Javier de Olartegochea, don José Reyes, don Francisco Torres, don Mariano de Acosta y don José Antonio Viveros, vecinos de esta Villa y su jurisdicción, como troncos de los herederos del difunto don Manuel de Acosta, otorgan poder general al Licenciado don José María Santelices, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en nombre de los otorgantes y demás coherederos los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.