Don José Francisco Rodríguez, vecino de Actopan y residente en la actualidad en esta ciudad, otorga que vende realmente a don Francisco González, un solar eriazo, situado en la cumbre de la calle que llaman de Alfaro, con 131 y tercia varas de frente que lo hace al oriente y la extensión del fondo hasta el caño de Jalitic [Xalllitc]; por el sur linda con terreno de los herederos de don José María Alfaro, y por el norte con tierras de la ciudad; excluyéndose de todo este terreno: 12 varas de frente y 50 de fondo que se le han vendido a doña Ana Josefa Márquez; 34 varas de frente y 20 de fondo a Florencio Zacarías y 57 y tercia varas de frente y 50 de fondo a José Rufino Rojas; el resto de dicho terreno es el que heredó de sus difuntos padres don Juan Manuel Rodríguez y doña María Mauricia Rodríguez. Y el mismo que ahora vende, en precio de 150 pesos que declara haber recibido en reales de contado.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANODoña Ángela Francisca y don Joaquín José de Ortega, de esta vecindad, mayores de sesenta años de edad, hermanos enteros y de estado libre la primera, dijeron que poseen una casa que dejó por bienes el padre de ambos, don Nicolás de Ortega, difunto, cuya casa se le adjudicó a la viuda que fue de dicho Ortega, doña Juana Villegas e Infante, ya difunta y madre de los comparecientes. Y doña Juana Villegas, teniendo que dar a los comparecientes y demás hermanos la parte paterna que les correspondía, se contrajo créditos y empeños sobre la casa, de los que nunca se pudieron librar. Y pasado el tiempo, la casa se ha deteriorado considerablemente y los intereses de los créditos en aumento, de forma que fue necesario contraer mayores empeños para mantenerla en estado, como lo son 420 pesos en el reparo de techos, que les suministro doña María Josefa de Herrasti y Alba y que hoy pertenecen a María de Jesús Aranda, sobrina de los relacionantes; y 1 354 pesos, con 1 y 3 cuartillas reales, que en común acuerdo don Juan Francisco Cardeña, escribano público de esta villa, sobrino carnal de los relacionados y nieto de los consortes de Ortega y Villegas, e inquilino de la casa, invirtió en agrandar, reponer y meter el agua corriente. Pero al fallecimiento de las hermanas de los comparecientes, Josefa Basilia y doña María Ignacia de Ortega, se hace indispensable vender la finca para cubrir los créditos que reporta. Por cuanto don Juan Francisco Cardeña pidió adjudicación de ella, y estimando por justa y arreglada solicitud en unión don Ángel Narciso de Ochoa y Ortega, hijo de la primera, que ha intervenido y ajustado el contrato, estando presente y en representación de la madre y las dos hermanas muertas, otorgan por la presente que adjudican, ceden y traspasan en favor de don Juan Francisco Cardeña, dicha casa de paredes de cal, cubierta de madera, ladrillo y teja, baja en lo exterior y unas viviendas altas en su interior, la cual con otras deterioradas se compone de 25 varas de frente hacia el poniente, ubicada en la calle de la Raqueta y del otro lado casa del finado don Pedro Pérez de Llera; por su fondo, al oriente, linda y hace otro frente al callejón de la Capitana, que va para el puente de Lagos y del otro lado un cuartito y terreno que pertenece a la misma finca, hasta lindar con el caño de las aguas sobrantes de Xalitique [Xallitic], y del otro lado terreno de la cofradía del Dulce Nombre; por el costado del norte linda con el de casa del finado Juan Manuel Rodríguez; y por el del sur con las de los herederos de don José Pérez de Llera. Cuya finca, es la misma que sus padres fabricaron a sus expensas en parte del terreno que compraron de Ana, Inés y Sebastiana de Vargas, por escritura pública que otorgaron en esta villa a 26 de agosto de 1748. La adjudican con los censos e hipotecas de tres principales, que ascienden 1 520 pesos, los cuales se mencionan, cuya enajenación se le hace en 3 200 pesos, libres de los 1 520 pesos y bajo las condiciones que se menciona en el acta.
JOAQUÍN DE HERRERA, ESCRIBANO NACIONALEl Presbítero don Francisco Antonio Rubio Roso, vecino de esta Villa, ha recibido de Juan Manuel Rodríguez, de esta vecindad, maestro de albañilería, y por mano de don Francisco González, su hijo político, la cantidad de 512 pesos y 4 reales en moneda efectiva, en dos partidas que le han entregado, con cuya suma se da por satisfecho y pagado de los 612 pesos 4 reales y sus réditos, por los que le otorgó escritura de obligación el 20 de enero de 1813, dando por cancelada la citada escritura.\t
Juan Manuel Rodríguez, de esta vecindad, otorga que vende a doña María Josefa Sánchez, residente en esta Villa, una casita de paredes, situada en la Calle de San Miguel bajando por los Berros, la que se compone de 11 y media varas de frente y 42 y media de fondo hasta donde termina el solar. La vende por precio de 250 pesos.
Juan Manuel Rodríguez, Maestro de albañilería, otorga que vende a María Antonia Cuevas, un pedazo de solar, cercado de piedra, ubicado en la calle que baja para los Berros a la vuelta de la del señor San Miguel, que se compone de 21 varas de frente que lo hace al poniente con dicha calle, y su fondo al oriente por donde linda con la barranca y caño del desagüe de Techacapa a espaldas del cuartel de la Villa, por el costado del norte linda con el que fue de Clara Amaya, y por el del sur con casa y solar de Miguel Tejada, propiedad que dicho vendedor compró a Manuel Grajales, y hoy vende libre de censo e hipoteca al precio 100 pesos, que recibió al contado.
Don Pedro Miguel Martínez, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que vende a don Juan Manuel Rodríguez, maestro albañil, un pedazo de solar en el barrio que llaman de Los Berros, callejón de la tenería antigua de Mafara, con frente y fondo que consta en escritura de su adquisición, linda al norte con dicho callejón de la tenería de Mafara, al oriente con tierras de la cofradía de la Concepción, por el fondo al sur con solar de la casa del difunto Jorge de Amaya y al poniente con solar de Antonio Gil; propiedad que el otorgante señala compró de José Miguel de Sanda, el 2 de junio de 1777, y hoy vende en 80 pesos.
María Gertrudis Rodríguez, de estado viuda mayor de 25 años, vecina de esta Villa, otorga que vende a José María González, de esta misma vecindad, una casa de paredes cubierta de madera y teja, ubicada en la calle que baja para los Berros, que antes se decía para la Tenería de Mafara, hacia el sur y del otro lado casa de Juan Manuel Rodríguez por donde tiene 10 varas de frente, por el costado del oriente linda con solar que fue de Diego Morales, por el poniente con solar que fue de don José de Vega y hoy de don Manuel de Velasco, y por el norte que es su fondo, compuesto por 20 varas, linda con solar de los herederos de Ignacia Molina. La vende en 400 pesos.
Don José de Herrera y Campo, vecino del pueblo de Jalapa, Maestro de Farmacopea, declara que su esposa, doña María Josefa González, le otorgó poder para testar, en el cual designó como valuadores de los bienes a Miguel Ángel Díaz de Palacios, Maestro Sastre, José Antonio Viveros, Carpintero, Juan de Ortega, Platero, y a Juan Manuel Rodríguez, de Alarife, por lo proceden a hacer el avaluó de los bienes dejados por la difunta María Josefa González.
Guillermo Ordóñez, vecino de esta Villa, apoderado de don Vicente Jiménez Barragán, vecino de la Ciudad de Veracruz, vende a Candelaria Rodríguez, de esta vecindad, una casa y solar ubicada en esta Villa y Calle de Mafara que baja para los Berros, con 34 varas de frente que la hacen al sur, calle en medio, con casa de Juan Manuel Rodríguez, y su fondo lo hace al norte con 64 varas, linda por este lado con solar de Manuel Sánchez (alias el Isleño), por el poniente con casa de Pedro Cruz, al oriente con calle que va abrirse al puente que llaman de Montiel. Lo vende en 200 pesos.
Don Francisco González, viudo y albacea testamentario de doña María Gertrudis Rodríguez, de esta vecindad y comercio, con poder general de sus hermanos políticos doña Ana Josefa, don José Francisco y doña María Merced Rodríguez; en virtud de dicho poder y de las facultades que en su testamento le concede su mujer, ha consentido en escriturar el contrato de compra venta que su padre político, don Juan Manuel Rodríguez, celebró con José Rufino Rojas, quien lo tiene en posesión desde que ese contrato se perfeccionó, restando para su autenticidad solo el otorgamiento de esta escritura. Por lo cual, otorga que vende realmente a José Rufino Rojas, un solar eriazo compuesto de 57 y una tercia varas de frente al oriente y 50 varas de fondo, sin incluirse aquí otro pedazo de terreno contiguo a éste, cuyo frente con 12 varas y cuyo fondo con 50 varas el dicho don Juan Manuel Rodríguez vendió a doña Ana Josefa Márquez por un papel simple. Siendo los linderos de todo este sitio aquí vendido, por un lado la calle y por los otros tres el resto de la tierra que aún no se vende y que queda por la testamentaria de don Juan Manuel Rodríguez. Todo lo cual hubo y compró de don José Manuel Cruz y Bremont, por escritura otorgada en esta ciudad el 27 de abril de 1829. Lo vende en precio de 321 pesos que pagó al citado don Juan Manuel Rodríguez.
ANTONIO MARÍA BUENABAD, ESCRIBANO