Doña Juana Manuela de Alba, de esta vecindad, mujer y conjunta persona de don José Miguel de Iriarte, a quien para el otorgamiento de este instrumento pidió la correspondiente licencia que le concedió en debida forma, de la cual usando, otorga que vende a favor de don José Alonso Bonilla, de esta vecindad, una esclava de calidad morena, nombrada María Eugenia, de 12 años de edad, sujeta a servidumbre, descendiente de otros que de esta clase posee. La vende en precio y cantidad de 100 pesos.
Don José Miguel de Iriarte y Lezeta, vecino de esta villa de Xalapa, otorga que vende a Domingo Franchesqui[Franco], una pieza de esclava mulata cocha, un poco hoyosa de viruelas, nombrada María Ignacia Guadalupe, doncella de 19 años, sujeta a servidumbre y cautiverio, la cual compró el 2 de enero de 1782 a doña María Rodríguez de Cozgaya. La vende en 100 pesos.
Don Pedro de Garay, don Eduardo de Alsasua, don José Miguel de Iriarte y Lezeta, don Francisco Javier de Gorozpe Yrala y Padilla, don Francisco Javier de Olartegochea, don José Manuel de Alba y don Miguel de Arieta, vecinos de esta Villa de Jalapa, y don José Antonio de la Madrid y Loviano, vecino de la Veracruz, otorgan poder general a don Pedro Bartolomé Aragón, vecino de esta villa, para que en sus nombres cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y géneros que les deban.
Don Domingo Franceschi[Franco], vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, otorga que ahorra y liberta de toda servidumbre y cautiverio a María Ignacia Guadalupe, doncella de 21 años, mulata cocha, un poco hoyosa de viruelas, a quien compró de don José Miguel de Iriarte y Lezeta en esta misma vecindad.
Don Mariano de Campo, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que vende a don José María Becerra, una casa de paredes cubierta de teja, ubicada en la calle del Beaterio que hace esquina con la de Alba, haciendo frente al norte con casa esquina fue de Ignacio de Guevara y hoy es de Juan de Vieyra y Sousa, dicha calle del Beaterio en medio, al poniente linda con casa de don José Miguel de Iriarte y Lezeta, dicha calle de Alba en medio, al oriente con casa de don Antonio Gomila, y por su fondo al sur, con casa de su hermano Miguel de Campo. La vende al precio de 1, 500 pesos.
Don José Miguel de Iriarte y Lezeta y don Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, vecinos de esta Villa, dueños de la hacienda de labor y trapiche San Cayetano, alias Pacho, por cuanto ambos han convenido que el mencionado Iriarte quede en posesión y propiedad de dicha hacienda y trapiche relacionados con todas sus tierras, cañas, esclavos, ganados y todos los demás enseres, separándose enteramente de la propiedad y dominio que ha dicha hacienda y trapiche tenía el citado Cendoya, otorga recibo y finiquito para no repetir ahora ni en tiempo alguno el más mínimo derecho a la enunciada hacienda y trapiche, de la que deja en posesión al expresado Iriarte para que la goce como cosa suya propia, a quien cede, renuncia y transfiere todos los derechos y acciones que como tal compañero en ella tenía.\t
Don José Miguel de Iriarte y Lezeta, vecino y del comercio de esta Villa, apoderado del Reverendo Padre Maestro Fray Juan Antonio Delgadillo, otorga que reconoce y se obliga a reconocer, desde el día 1 de enero de este año, la cantidad de 3 648 pesos a censo redimible a razón de 5 % anual, cuya cantidad es la misma que impuso sobre la Hacienda y Trapiche de San Cayetano, alias Pacho, el Presbítero don José Zavalza, con cuya carga compró el relacionante en compañía de don Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, y por cuanto el otorgante y dicho Cendoya deshicieron la compañía, separándose enteramente dicho Cendoya y quedando Iriarte como dueño absoluto de la hacienda y trapiche, está obligado por si solo a pagar los principales y réditos que sobre dicha hacienda y trapiche están cargados.\t
Don Manuel de Goiri, vecino y del comercio de esta Villa, como Hermano Mayor de la Tercera Orden de Penitencia de Nuestro Seráfico Padre Señor San Francisco de esta Villa, en quien reside el Patronato de las Obras Pías de dicho convento, dijo que don José Miguel de Iriarte y Lezeta y don Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, de esta vecindad, en compañía que celebraron, compraron al Presbítero don José Zavalza una Hacienda y Trapiche nombrada San Cayetano, alias Pacho, en esta jurisdicción, con los censos que existen sobre ella, entre ellos uno de 100 pesos que impuso dicho Zavalza para una memoria de misas celebrada en dicho convento por el alma de doña María Josefa Ruiz de Morales. Y por cuanto los referidos compañeros se separaron quedando como dueño absoluto don José Miguel de Iriarte, redimió dichos 100 pesos al enunciado patronato, por lo que otorga recibo y cancelación de la deuda.
Don Carlos Díaz y Herreros, Regidor Decano y Alguacil Mayor de esta Villa, apoderado del licenciado don José Antonio del Cristo Conde, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España y Asesor del Real Tribunal del Consulado de aquella plaza, dijo que su poderdante como marido de doña Anna María de Lanuza, tutora y curadora de sus hijos, entregó a don José Miguel de Iriarte y Lezeta y a don Joaquín de Cendoya Arizabaleta , vecinos de esta Villa, en depósito irregular 4 000 pesos, a cuyo seguro hipotecaron su Hacienda y Trapiche San Cayetano, alias Pacho, y por cuanto Iriarte y Cendoya se han separado de la compañía que tenían sobre la mencionada hacienda, quedando Iriarte como dueño absoluto, consiente siga el depósito a cargo de dicho Iriarte en los términos que establecieron.
Don José Miguel de Iriarte y Lezeta, dueño de hacienda y esclavonía para fabricar azúcar en esta jurisdicción y vecino de Jalapa, otorga poder especial a don Pablo de Lagos, su dependiente, para que en su nombre pida la captura de los esclavos prófugos de su hacienda e ingenio de Pacho, y se le entreguen nuevamente a su servicio.