Gerónimo Farfán, vecino de los Ángeles, residente al presente en este pueblo, pintor y dorador, se obligó a pagar a Baltazar Ponce, vecino de esta provincia, o al beneficiado Boecio Gutiérrez, 700 pesos de oro común, por razón de otros tantos que el susodicho le prestó en reales de contado, dos meses después de la fecha de esta escritura.
Blas Duarte, vecino de la nueva Veracruz, con poder de Gerónimo de Olivera, vende a Gerónimo de Farfán, maestro de pintar y dorar, dos negros esclavos bozales, recién venidos de Guinea, que trajo el referido Gerónimo de Olivera, de nación Angola, de 13 años cada uno, por el precio de 530 pesos, horros de alcabala.
Gerónimo Farfán, maestro del arte de pintura y dorador, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a Juan de la Torre, dorador, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que lo represente en todos sus pleitos y causas civiles y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro que le fueran debidos.
Gerónimo Farfán, maestro del arte de pintura y dorador, vecino de esta provincia de Jalapa, dio su poder cumplido a Diego Martín, dorador, vecino de la ciudad de México, y a Jorge Báez, mercader, de la misma vecindad, para que lo representen en todos sus pleitos y causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro que le fueran debidos.
Gerónimo de Olivera, residente al presente en esta ciudad, venido de Guinea, dio poder a Blas Duarte, estante en esta ciudad, para que pueda vender a Gerónimo Farfán, maestro pintor y dorador, vecino de la provincia de Jalapa, dos esclavos negros llamados Cristóbal y Esteban, de nación Angola, bozales, por el precio de 530 pesos de oro común.