Francisco Hernández de la Higuera, residente en su ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción, se obligó a pagar a Vicente Rijo, piloto, o a Blas Duarte, su cuñado, 4 700 pesos de oro común, precio de 12 negros esclavos de diferentes nombres, tierras y edades, para fin del mes de febrero de 1618, todos juntos en una paga.
Gonzalo de Martín Carnero, como principal deudor, y Diego González, su fiador, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva Veracruz, 225 pesos de oro común, precio de un negro llamado Álvaro, bozal, de nación Angola, para fin del mes de marzo de 1618, todos juntos en una paga.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, un negro de 12 años, bozal, llamado Francisco, de nación Angola, con las tachas que tuviere, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, recién venido de Guinea, por el precio de 290 pesos de oro común.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a don Francisco Escalante, vecino de Jalapa, un negro, muchacho, llamado Gaspar, de nación Angola, de 12 años de edad, bozal, recién venido de Guinea, con las tachas que tuviere, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, por el precio de 270 pesos de oro común.
Don Francisco Escalante y Meza, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, 270 pesos de oro común, precio de un negro llamado Gaspar, muchacho de 12 años, bozal, de nación Angola, para el fin del mes de marzo de 1618, todos juntos en una paga.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, un negro llamado Felipe, de nación Angola, de 22 años de edad, bozal, recién venido de Guinea, sin asegurarlo de ninguna tacha ni enfermedad, libre de hipoteca, empeño ni enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.
Gerónimo de Olivera, residente al presente en esta ciudad, venido de Guinea, dio poder a Blas Duarte, estante en esta ciudad, para que pueda vender a Gerónimo Farfán, maestro pintor y dorador, vecino de la provincia de Jalapa, dos esclavos negros llamados Cristóbal y Esteban, de nación Angola, bozales, por el precio de 530 pesos de oro común.
Blas Duarte, vecino de la nueva Veracruz, vende a Gonzalo de Martín Carnero, vecino de Jalapa, un negro llamado Álvaro, de nación Angola, bozal, de 10 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere y enfermedades públicas o secretas, por el precio de 225 pesos de oro común.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder de Vicente Rijo, piloto, armador de esclavos, vende a don Francisco Hernández de la Higuera, dueño del ingenio de azúcar de La Concepción, 12 piezas de negros esclavos, varones, de diferentes tierras y edades, llamados: Antonio de Cocana; Simón, de carabalí; Antonio, de tierra Macoa; Antonio, Macoa; Antonio, Arda; Antonio, carabalí; Francisco, de Cocana; Domingo ,carabalí; Manuel, carabalí; Francisco, carabalí y Francisco ,carabalí, todos bozales, recién venidos de Guinea, sujetos a servidumbre, por el precio de 390 pesos de oro común cada uno de los 10 nombrados, y los 2 restantes a 400 pesos la pieza.
Blas Duarte, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder de su cuñado Vicente Rijo, piloto, vende a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño y señor de su ingenio de La Santísima Trinidad, cuatro esclavos negros de diferentes nombres, tierras y edades, bozales, recién venidos de Guinea, sin asegurarlos de tacha ni enfermedad, por el precio de 400 pesos de oro común cada uno.