Don Francisco Javier Fernández de Ulloa y don José Lino López, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que los obligue a favor de la Real Hacienda y Ramo de Alcabalas de la Ciudad de Parras, por 2, 000 pesos a cada uno como fiadores de don Antonio del Camino, para lo cual se comprometen a cumplir las correspondientes cláusulas, fuerzas y vínculos.
Don Juan Antonio Alegre, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre acepte el nombramiento que se le hizo de Administrador de las Reales Alcabalas de la Villa de León, dando en razón de dicha administración las obligaciones y fianzas que le sean pedidas con las cláusulas y demás requisitos que se acostumbran, por lo que se le confiere poder con libre y franca administración.
Don Francisco del Camino y Velasco, Administrador de las Reales Alcabalas del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de la Real Audiencia de la Ciudad de México, para que lo obligue en la Superintendencia General de Reales Alcabalas de este reino, a la recaudación y entero de este real derecho, en los tiempos, plazos y monedas que es costumbre.
Don Carlos José Garzón, Juez Administrador de las Reales Alcabalas de esta Jurisdicción, dijo que usando del poder que tiene con facultad de sustituirlo en don Francisco Bazo Ibáñez y en don Pedro de Aicinena, vecinos de México, quienes a su vez lo sustituyeron en José Benavides; en consideración a que no pudieron hacerse cargo de él, el otorgante lo sustituye en don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, para que en su nombre cobren todas las cantidades de pesos, oro, plata, esclavos y demás efectos que le deban, asimismo sigan contienda de juicio si fuese necesario.
Don Juan Antonio de la Riva y don Pedro Miguel Martínez, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de la Ciudad y Corte de México, para que los obligue a favor de la Real Hacienda y sus ramos de alcabalas de este pueblo, hasta en 2, 000 pesos a cada uno a favor de don Francisco del Camino y Velasco, Administrador de la Renta.
Don Francisco Antonio Miranda, residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de la Ciudad de México, para que en su nombre comparezca ante el Superintendente de la Real Aduana y lo obligue al seguro de las rentas.
Don Manuel de Boza, vecino del pueblo de Jalapa, junto con don Francisco de la Rosa, vecino de Ixhuacán de los Reyes, otorgan poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de la Corte y Ciudad de México, para que los obligue en la superintendencia general de reales alcabalas de este reino, a cada uno por la cantidad de 2, 000 pesos, los cuales tendrán en su poder, como fiadores de don Francisco del Camino y Velasco, Administrador de la Aduana de este pueblo.
Don Tomás Antonio de Illanes, Contador de la Real Aduana del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de los Tribunales de la capital de México, de donde es vecino, para que lo obligue en la Dirección General de Aduanas de este reino en la recaudación de los rezagos de flota, otorgando para ello escrituras que sean importantes.
Don Francisco del Camino, Administrador de la Renta de Tabaco del pueblo de Jalapa, como principal, junto con don Sebastián Hidalgo, vecino de este pueblo, como su fiador, otorgan poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de la Ciudad y Corte de México, para que los obligue en el citado ramo ante el señor Juez.
Don Juan Gómez de Estrada, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don José Ramón Mateos y Calvo de Castro, Agente de Negocios de los Tribunales de la Corte de la Ciudad de México, para que lo obligue en la Dirección General de Reales Aduanas de este reino por la cantidad de 2, 000 pesos, los cuales tendrá como fiador de don Tomás Ibáñez, Contador de la Aduana de este pueblo.