Gertrudis Mafara, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y heredera de José [Gabriel] de la Parra, quien le heredó una casa con solar de 50 varas en cuadro, el cual vende a Catarina de Guevara y Mafara, viuda de Nicolás Martínez de la misma vecindad, linda por el frente hacia al sur con el callejón que baja para Los Berros que llaman de los Mafaras, al poniente con solar de José Rivera, al norte con solar de Micaela Fajardo, mujer de José Suárez y al oriente con el resto del solar de la vendedora. La venta se hace en 67 pesos que le han pagado de contado.
Juan, Quirino y Tomás Ochoa, José María Morales, Tomás Acosta y Juan Acosta, Alvino Martínez y Nicolás Martínez, José María y Miguel Nesario y José Antonio Rendón, vecinos en las tierras de San Antonio en las orillas de esta villa, otorgan poder especial al licenciado don Sebastián Camacho, abogado de la Audiencia Nacional de México, residente en esta villa; para en su nombre los represente todos y por todos aspectos en el artículo contencioso que siguen en esta villa, contra don Pedro Martín del Puerto Vicario, sobre arrendamiento de varios terrenos en que están avecindados, en el paraje indicado de San Antonio, de que se les pretende lanzar con violencia, con el fin de que las ocupe otro tercero; para lo cual con arreglo con a sus instrucciones, haga todas las representaciones, agencias y diligencias judiciales o extrajudiciales que convengan; pues dicho poder lo confieren sin limitación alguna y con facultad de sustituirlo.
Sem títuloDoña Ángela Francisca del Pino, viuda de don Bartolomé Salvo, hija de los difuntos Diego del Pino y María Velázquez, vecina de Jalapa, otorga testamento donde señala que por promesa de casamiento de Nicolás Martínez, tuvo un hijo que registró ella como natural pues su padre murió de enfermedad no pudiéndose casar; dicho hijo se casó con Catarina Guevara y Mafara, con quien tuvo 2 hijos, a quienes manda se le den 1, 500 pesos a cada uno; ordena que con 4, 000 pesos se funde una capellanía de estudios de gramática que funcione todos los días del año, enseñando indistintamente a los jóvenes que se inclinen a ello, por un preceptor o maestro secular, con el fin de que esta fundación se perpetúe para beneficio de la juventud y que no cesen sus réditos. Declara tuvo 2 hijos, difuntos, pero uno de ellos dejó 5 hijos, a los que nombra como sus herederos universales, por albaceas nombra a don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza.