Gaspar Bermúdez y su esposa, María de la O, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Jerónimo de la Vega 220 pesos de oro común, precio de cinco mulas, dos aparejadas y tres en pelo, en esta manera: 110 pesos cuatro meses después de la fecha de esta escritura y los 110 pesos restantes de allí en otros cuatro meses.
Gaspar Bermúdez, Juan Francisco y Francisco de la Cruz, vecinos de Jalapa, como principales deudores y fiadores que se constituyeron los unos de los otros, se obligaron a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 353 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 10 bestias mulares cerreras, las nueve de ellas a 36 pesos y 4 tomines y una en 25 pesos, en esta manera: 117 pesos y 7 tomines ocho meses después de la fecha de esta escritura; 117 pesos y 7 tomines, en otros ocho meses, y los 117 pesos y 7 tomines restantes de allí en otros ocho meses corridos.
Gaspar Bermúdez, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Francisco Luis, de la misma vecindad, o a Domingo Suriaga, vecino de Huamantla, 40 pesos de oro común, por razón de otros tantos que un indio llamado Baltasarillo debía a Francisco Desa, vecino de Acatzingo, y él salió por fiador, dos meses después de la fecha de esta escritura.