Francisco Benítez vecino de este pueblo, manifestó 300 pesos de mercaderías y menudencias de jabón, candelas, tabaco, azúcar, cacao, vino, espuelas, frenos y naguas, para que un negro esclavo suyo las venda en una tienda ubicada en este pueblo, a quien dará poder para ello.\n
Benito de Madrid, vecino de este pueblo, manifestó 800 pesos de mercaderías de Castilla, China y de la tierra de Campeche para vender en su tienda, y en esta cantidad entran 500 pesos que le trajo Francisco Benítez, su yerno, de la ciudad de los Ángeles y 6 arrobas de azúcar.\n
Ante el corregidor compareció Francisco Benítez, [roto] [8 pipas de vino], firmada por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 16 de este mes y año, para entregar en México al Contador Antonio Millán, cuya imposición monta 200 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja.\n
Se tomó la razón de 4 barriles de vino, que lleva Francisco Benítez en su recua, para entregar en a Antonio Millán México.\n
Fernando de Lara, vecino de San Juan de los Llanos, otorga poder a Francisco Benítez, Teniente del Real Tribunal de la Acordada, para que en su nombre cobre de José Lucas de Olivares, las cantidad de 300 pesos de oro común, que le resta del ajuste de cuentas y siga contienda de juicio si se requiere.
El Capitán de Caballos Corazas don Juan Valero Grajeda, Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba por Su Majestad y Procurador de sus propios y rentas por ausencia del Alférez Mayor don Diego Valero Grajeda, Procurador Mayor del Cabildo de esta villa, otorga en arrendamiento a Francisco Benítez, vecino de esta villa, un pedazo de tierra, que no es caballería cabal, de las pertenecientes a los propios de esta villa, ubicada en el paraje que llaman Mata de Coyote, que linda por el oriente con la cerca de Zacarías y dicho Benítez; por el poniente una ceiba a orillas de la cabezada del arroyo, que baja por abajo que llaman de Toribio; y por el norte con otro arroyuelo. Propiedad que arrienda por tiempo de nueve años, por precio de 12 pesos y 4 reales anuales, que empieza a correr y contarse desde hoy día de la fecha en adelante, con la condición de que no le será quitada durante el tiempo de este arrendamiento.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALDoña María Josefa Gálvez, viuda de don Francisco Ponciano Rebolledo, mayor de edad, vecina del pueblo de Coatepec y presente en este suelo, como albacea del difunto su marido, otorga poder general a don Francisco Benítez, vecino de dicho pueblo de Coatepec, para que en nombre y en representación de su persona, derechos y acciones, como tal viuda y albacea, promueva todo cuanto sea conducente a ordenar la testamentaria del nominado difunto.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANO PÚBLICO[Francisco] Benítez, vecino de esta villa de Córdoba, natural del pueblo de [roto] jurisdicción de Tlaxcala, hijo legítimo de Ventura Benítez, difunto, y de Felipa Márquez, ordena su testamento en la manera siguiente: Declara estar casado con María de Osses, durante su matrimonio han tenido por hijos a Francisca Benítez que al presente está casada con Francisco Velázquez, a Miguel que será de doce años de edad, a Juan de la misma edad, y a José Benítez. Ítem declara debe a Juan Alonso, Benito Caravallo, Gaspar Rendón y Gregorio Martínez de Solís. Ítem declara le adeudan Nicolás Campos, Juan Abad y María Blanco Ramos [roto]. Ítem declara por sus bienes nueve mulas de carga, dos mulas ensilladas, una escopeta, una espada de fierro, una casa de madera cubierta de zacate, un solar, una caja con cerradura, entre otros bienes. Y para cumplir y pagar este testamento nombra albacea a María de Osses, y como sus universales herederos nombra a Francisca Benítez, Miguel, Juan y José Benítez.
MANUEL GÓMEZ DÁVILA, JUEZ RECEPTORDon José Miguel de Iriarte, vecino de esta villa, dueño y poseedor de la hacienda nombrada San Cayetano, alías Pacho, vende al gobernador, república, común y naturales del pueblo de San Jerónimo Coatepec, de esta jurisdicción, tres caballerías y un sitio de tierra de ganado mayor nombrado El Espinal, ubicadas a la linde de dicho pueblo, pasado el arroyo de Aguacapa perteneciente a dicha hacienda, por donde principian y extienden por lo ancho de ellas, hasta el río de Güegüeyapa, que las divide del potrero de San Marcos, corriendo a lo largo hasta la serranía y vertientes del cofre y Cerro de Perote por un lado, y por el otro hasta donde acaba y termina el sitio de Zinpizahua, como correspondiente a la hacienda y trapiche de La Orduña. Lo vende a censo redimible en 700 pesos que han de reconocer sobre dichas tierras, con el acostumbrado premio de 5% anual.
María de Osses, viuda de Francisco Benítez; Miguel y Juan Benítez, casados; Francisco Velázquez, marido y conjunta persona de Francisca de Osses; y Miguel López, curador ad litem de José Ventura Benítez, menor, todos hijos y herederos de Francisco Benítez, vecinos de esta villa de Córdoba; junto con Francisca de Osses, con licencia de su marido Francisco Velázquez; y Miguel López, como curador de José Ventura Benítez, menor. Todos juntos de mancomún, deben y se obligan de pagar a don Fernando de Carvajal, residente en esta villa y vecino del pueblo de Orisava [Orizaba], 335 pesos y 6 reales, de los cuales 325 pesos y 6 reales quedó debiendo el difunto de resto de cuentas que tuvo con el susodicho de suplementos que le hizo para las siembras de sus tabacos y los 10 pesos restantes que les ha suplido dicho Fernando de Carvajal de costos de esta escritura, curaduría y discernimiento del dicho José Ventura Benítez, menor, y licencia de la Real Justicia para el otorgamiento de esta escritura, que se dan por contentos y entregados a su voluntad y entregan recibo en forma. Cuya cantidad pagarán a Fernando de Carvajal en la cosecha de tabaco del año que viene de 1717, sin pleito alguno con las costas de la cobranza, para lo cual hacen hipoteca de 3 solares que están en el camino que sale hacia el pueblo de Orizaba, que no venderán hasta que la deuda esta pagada.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO