Francisco Antonio Gutiérrez, vecino de la Nueva Veracruz y residente en Jalapa, otorga poder a José Fernández de Córdoba, Procurador del Número de la Real Audiencia, para que en su nombre pueda seguir los pleitos que tenga o tuviere con cualquier persona o comunidades.
El Teniente Coronel don José Antonio de la Pedreguera, vecino de Jalapa, otorga poder especial a don José Fernández de Córdoba, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que lo represente en su acción y derecho en el Tribunal de Cuentas a explorar las pertenencias de la Provisión de Harinas y Miniestras de que fue fiador de don Joaquín Cosío, Administrador de Alcabalas que fue de la Puebla, en consorcio de los demás fiadores vecinos de Veracruz.
El Presbítero José Joaquín de la Pedreguera, vecino de la Villa de Xalapa, otorga poder especial a don José Fernández de Córdoba, Procurador del Número de la Real Audiencia de la Nueva España, para que en su nombre comparezca ante el señor Virrey Capitán de esta Nueva España, para solicitar la adjudicación que tienen sus coherederos de las fincas que fueron propiedad de su difunto padre, el Teniente Coronel José Antonio de la Pedreguera, mismas que fueron rematadas.
Don Gregorio Fentanes, Cura, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de la Villa de Jalapa, junto con don Nicolás Manuel Fernández del Campo y don José de la Fuente otorgan poder especial a don José Fernández de Córdoba, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que en sus nombres promueva en el Consulado de aquella ciudad, el pago de sus créditos: el primero por depósito regular de 100 pesos a doña Ignacia Gertrudis Morales; el segundo por 2, 000 pesos que suplió a don José de Uribarri; y el tercero por 715 pesos de que es deudor don José de Uribarry al difunto José del Rivero, de quien es albacea dicho don José de la Fuente.