Pedro Miguel, Gobernador actual; Antonio Damián, Jerónimo Francisco y Vicente Antonio, Alcaldes y demás Oficiales actuales, junto con los principales y naturales del pueblo de Jalapa, otorgan que venden a Bonifacio Fernández, una tira de solar de 63 varas de fondo y 2 de frente, linda al oriente con la Calle del Calvario, al norte con solar del comprador, al sur con casa y solar de Ángela Francisca de Acosta, más un solar que también vende, que tiene de oriente a poniente 41 varas y 33 de norte a sur, al poniente linda con solar de José Victoria. La venta se hace en 33 pesos de oro común.
Don Bonifacio Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, declara que hace la renuncia de los bienes pertenecientes a don Martín José de Saralegui e Ichazo, que en su momento éste le transfirió al declarante. Asimismo dicho otorgante menciona que los réditos que debe a la cofradía de la Señora del Carmen, sean cargados a sus propiedades.
Don Bonifacio Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, vende a don Pedro Alcántara Carrillo, vecino del paraje del Sedeño, 2 pedazos de solar unidos, que componen 14 ½ varas de frente y 63 de fondo, linda al frente con la Calle del Calvario hacia el oriente con casa de Gaspar Cabañas, al sur con solar de Ángela Francisca de Acosta, al poniente con solar de Victoriano José, indio principal, y al norte con solar de Rafael Cabañas. La venta se hace en 72 pesos 4 reales que se le ha pagado de contado.
Bernardino de Castro, Dionisio de Castro, Manuel de Castro, María Dolores de Castro, María Cirila de Castro y su marido don Bonifacio Fernández, Marcela de Castro y su marido José de Casas, hijos y herederos del difunto don Benito de Castro, todos vecinos de Jalapa, otorgan que venden a Simón Cabañas, un solar con 24 varas de frente y 30 de fondo y en él una casita de madera, ubicada en la calle de La Amargura con la que linda y hace frente al poniente, al sur linda con casa del comprador; al oriente con solar de José de Castro y al norte con casa de don Juan Florido. La venta se hace en 280 pesos.
Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, otorga que ha recibido de doña Paula Barradas Meléndez, viuda y albacea de don Francisco del Día, de la misma vecindad, la cantidad de 1, 334 pesos 4 y 5 y medio octavos de reales en calidad de depósito irregular, que pertenecen a don Manuel del Día, menor, nieto y heredero del citado difunto, y para seguridad de su pago hipoteca una casa que linda al oriente con la calle de la Amargura y casas de los herederos de don Domingo Mier, al norte con casas del Capitán José de la Pedreguera, al poniente con solar de la casa del declarante, y al sur con casa de don Bonifacio Fernández.
Don Bonifacio Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, se obliga a pagar a la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, ubicada en la antigua parroquia de este pueblo, y en su nombre a don Francisco del Día, Mayordomo de la mencionada Cofradía, la cantidad de 100 pesos de oro común en el plazo de 5 años.
Don Martín José de Saralegui, residente en el pueblo de Jalapa, y don Bonifacio Fernández, vecino Jalapa, han acordado asentar una tienda de mercaderías de Castilla, misma que dicho Martín posee en los Portales del Mesón de la Plaza Pública de este pueblo, por lo que otorgan lo siguiente: Saralegui pone por puesto y capital dicha tienda cuyo valor es de 3, 009 pesos, la cual entrega a Bonifacio, quien se compromete a administrarla, ya que él no cuenta con capital alguno; y Martín menciona, que en caso de que llegase a fallecer, nombra a su primo don Alonso de Ichaso y a don Juan Gómez de Estrada, y por ausencia de ambos a don Miguel de Ichaso, para que en su lugar tomen las cuentas correspondientes a Bonifacio.
Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, otorga que ha recibido de don Pedro Domínguez, Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas de la parroquia del pueblo de Actopan jurisdicción de la Antigua, 700 pesos de oro común en calidad de depósito irregular por tiempo y espacio de 5 años, pagando 35 pesos de réditos cada año, y para el seguro del principal, hipoteca un rancho que tiene en términos de Jalapa nombrado Agua Santa, hacia el paraje de las Ánimas, y una casa en la calle de la Amargura frente a la casa del difunto Don Domingo Díaz Mier, entre la casa del capitán don José Antonio de la Pedreguera y la de don Bonifacio Fernández.
Doña Isabel de Castro, viuda de don Pedro Romero, junto con don Domingo de Castro, su hermano e hijos legítimos de don Domingo de Castro, y los demás herederos de éste, todos juntos de mancomún, venden a don Bonifacio Fernández, vecino del pueblo de Jalapa, una casa de paredes, cubierta de madera y tejas, junto con un solar en el que esta labrada, que mide 25 varas de frente y 51 de fondo, ubicada en la plazuela de arriba llamada del Rey con la cual linda al oriente, al poniente con solar de don José Antonio de la Pedreguera, al sur con casa y solar de José Joaquín Morales y al norte con casa y solar de don Andrés Rojo. La venta la hacen en 670 pesos.
Nicolás Tolentino [López] y María Gandurín, consortes, de esta vecindad, otorgan que han recibido de don Juan Bautista Guido, también de esta vecindad, la cantidad de 300 pesos que les ha suministrado por hacerles buena obra, los cuales pertenecen a María Dolores Fernández, hija del difunto Bonifacio Fernández, y por ser en su poder otorgan recibo en forma y se obligan a tener dicha suma por vía de depósito irregular, y para la seguridad del pago hipotecan una casa de cal y piedra cubierta de madera, ubicada en el Barrio de los Berros a la bajada de la Calle de San Miguel, cuyo terreno pertenece a la cofradía de la Pura y Limpia Concepción, mide 10 varas de frente y 31 de fondo por donde linda con tierras de la misma cofradía, al poniente con casas de Carlos Rebolledo.