Doña María Francisca y doña María Magdalena Farfán de los Godos, hijas y herederas de don Pedro Farfán de los Godos y de doña María Desideria de Nava, difuntos; la primera casada con el Coronel don José Durán, con licencia marital y la segunda, doncella mayor de edad y libre de tutela y curatela, ambas vecinas de Banderilla; dijeron que don Manuel Nava y Mota, por encargo del citado su padre don Pedro Farfán de los Godos, compró a María Guadalupe Abrego, un pedazo de solar con unas paredes de cal y canto, situado en esta ciudad, en la calle de Santiago en cantidad de 300 pesos, por escritura de venta otorgada en esta ciudad el 9 de junio de 1806. Dicha compra fue porque en aquella época pensaba Pedro Farfán residir en este suelo, pero que ausentándose éste, don Manuel Nava ocurrió con María Desideria de Nava para entregar la escritura del solar, quién le contestó que su marido había pensado mudar de vecindad y que no necesitaba ya el referido solar, que podía quedarse con el solar por el mismo precio en que lo había comprado; a cuyo efecto le otorgó un recibo extrajudicial del valor de dicho fundo, mientras regresaba su esposo para que le otorgase la escritura de venta, pero no habiendo tenido esto verificación por la muerte de ambos consortes. Y las comparecientes estando seguras y satisfechas del caso y de que sus padres han percibido ya el importe del referido solar y paredes, por la presente otorgan que venden en favor de don Manuel Nava y Mota, un solar con unas paredes de cal y canto, situado en esta ciudad en la calle de Santiago, que se compone de 27 varas de fondo y 13 de frente éste a dicha calle; por la banda del sur con casa de los herederos de José Antonio Márquez; y por el fondo hacia el norte con solar que fue de Eugenia Rivera y hoy es de los herederos de don Miguel Mejía; por la banda del poniente linda con casa y solar de los herederos de don Juan Alonso de Castro; y por el oriente con casa de María Guadalupe Abrego. Cuyo solar y paredes, la hubo el finado su padre del modo que queda antes se dicho arriba; y es el mismo el que ahora venden libre de todo gravamen en precio de 300 pesos.
Zonder titelDon Manuel de Castro, de esta vecindad, don José Valentín Salvo, padre y curador ad litem y ad bona de sus hijos, José Cayetano y Atilana Salvo y Castro; y don Gervasio Rodríguez Correa, también curador ad litem de José Joaquín Castro, menor impúbero hijo natural de doña Cayetana de Castro, difunta; así como doña Juana, madre de los anteriores y hermana entera del primero; y todos hijos del finado don Manuel de Castro y Sedeño y doña Juana Jiménez, también difunta, venden a José Manuel Flores, de esta vecindad, una casa ubicada en la Calle de Santiago, compuesta de 16 varas de frente hacia el norte, dicha calle en medio y del otro lado casa de los herederos de Juan Alonso de Castro; y 42 varas de fondo hacia el sur. Por el oriente linda con la casa de los herederos de José Antonio Márquez; por el poniente con el de Antonia de Rivera, morena libre. La vende por precio de 600 pesos, 400 en efectivo y los 200 restantes los reconocerá a premio sobre la misma finca en calidad de depósito irregular.
José Manuel Flores, de esta vecindad, vende a favor de Emigdio Murrieta, vecino de Coatepec, una casa ubicada al principio de la Calle de Santiago, con la que hace frente hacia el norte, con 16 varas, y del otro lado casa de los herederos de Juan Alonso de Castro; con 42 varas de fondo hacia el sur; por el costado del oriente linda con el de casa de los herederos de José Antonio Márquez; y por el poniente con el que fue de Antonia Rivera. La vende en precio de 600 pesos.
María Guadalupe Abrego, viuda de Juan Agustín Serbonia, hija y heredera de Catarina Quiroz, otorga que vende a don Manuel Nava, de esta vecindad, un pedazo de solar con unas paredes de cal y canto, ubicada en la calle que nombran de Santiago, que se compone de 27 varas de fondo y 13 de frente haciendo este a dicha calle por la banda del sur con casa de los herederos de José Antonio Márquez, y por el fondo hacia al norte con solar que fue de Eugenia Rivera y hoy es de los herederos de don Miguel Mejía. Por la banda del poniente linda con casa y solar de los herederos de Juan Alonso de Castro y por la del oriente con casa baja de la vendedora. Dicha propiedad la otorgante heredó de su difunta madre, quien la hubo y compró de los herederos del difunto Miguel Chávez, y hoy vende al precio de 300 pesos que recibió de contado.
Juan de Sosa, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que tiene un solar que compró a Domingo Franceschi [Franco] y José de Castro, el cual vende a José Antonio Márquez, con 14 ½ varas de frente que linda al norte con la calle que baja al barrio de Santiago y casas de Miguel Chávez y del difunto Juan Alonso de Castro, y de fondo tiene 30 varas que hacia el sur rematan con solar de Teodora Josefa Mojica y linda por el costado del oriente con solar de Francisco Velad, al poniente linda con solar de José de Castro. La venta se hace en 108 pesos que pagará luego que la flota que se espera se haga a la vela.
El Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, de esta vecindad, dijo que según consta de escritura otorgada en 19 de octubre de 1816, doña Rita Méndez, doña María Dolores y doña María Vicenta Márquez, viuda la primera e hijas y herederas las otras dos de don José Antonio Márquez, recibieron de don Juan de la Cruz Sánchez como mayordomo hermano mayor de la cofradía del Santo Ecce Homo de esta parroquia, la cantidad de 200 pesos a depósito irregular con premio de un 5 por ciento anual, bajo la hipoteca de una casa propia que fue de dicho finado Márquez, ubicada en esta ciudad a la calle de Santiago, y que necesitando las Márquez dejar libre de gravamen dicha casa, han convenido de consentimiento del señor Cura Párroco de esta feligresía Presbítero don José Francisco Campomanes como Rector de cofradías y obras pías, trasladar dicha hipoteca por vía de subrogación sobre la hacienda de los Ojuelos propia del señor Ulloa, debiendo formalizar el correspondiente instrumento público. Y reduciéndolo a efecto el nominado señor Presbítero don Juan Nepomuceno otorga que se constituye responsable por los indicados 200 pesos de que se hace cargo como si de presente los recibiese en numerario efectivo, y se obliga a reconocer ese capital a favor de la enunciada cofradía del señor Ecce Homo en calidad de depósito irregular por el tiempo de siete años y a satisfacer el premio de 5 por ciento anual. Y para mayor seguridad del pago hipoteca su hacienda nombrada de los Ojuelos, la cual solo tiene de gravamen 2 000 pesos en favor del Presbítero don Cristóbal de Pitalua y Costa y 400 al de la obra pía llamada de Santa Teresa de esta parroquia, cuya finca está ubicada en términos de esta cantón, feligresía del Chico, lindando por el rumbo del norte con el paraje nombrado el Dominico, los trapiches del Rosario y Mastatlán, tierras de los García y las del Castillo; y de poniente a oriente por el costado del sur lindan con el cerro nombrado Simarrontepec [Cimarrontepeque] y siguen por el cantil del Castillo los linderos hasta las tierras del Encero, y cierran por el oriente con tierras pertenecientes a los herederos de don Manuel de Acosta.
Zonder titelDoña María Dolores y doña María Vicenta Márquez, hermanas, vecinas de esta ciudad, dijeron que como únicas hijas y herederas del finado don José Antonio Márquez, son dueñas legítimas de una casa que fue de la propiedad de éste; que la expresada casa está ubicada en esta ciudad a la calle de Santiago con la cual hace su frente al norte, lindando por oriente con casa de los herederos de don Francisco Velad, por poniente con casa de don Emigdio Murrieta y por sur con espalda de la que pertenece a los herederos de don Joaquín de Mora. Cuya deslindada finca como tales dueñas legítimas de ella, las nominadas doña Vicenta y Dolores otorgan que la venden al Presbítero don Felipe de Jesús Leboreiro en precio de 1 000 pesos para que los entregue en principios del mes de enero de 1835 al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa. Y estando presente dicho señor Presbítero don Felipe de Jesús Leboreiro otorga que acepta la compra de la casa referida y se obliga a entregarle al Presbítero don Juan Nepomuceno los 1 000 pesos de dicho precio en principio del mes de enero del año entrante. Y el mismo señor Presbítero Felipe de Jesús Leboreiro en ahorro de formalizar otro instrumento dijo que otorga y se obliga a dejar después de sus días la misma casa de que se ha hecho referencia a disposición del nominado Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa o de sus albaceas para que la apliquen al objeto que ambos presbíteros tienen acordado.
Zonder titelDoña María Dolores y doña María Vicenta Márquez, hermanas, de esta vecindad, dijeron que como únicas hijas y herederas del finado don José Antonio Márquez son dueñas legítimas de una casa que fue de la propiedad de éste y compró a don Juan de Sosa el 19 de abril de 1776, la cual está ubicada en esta ciudad a la calle de Santiago con la que hace su frente al norte, lindando por oriente con casa de los herederos de don Francisco Velad, por poniente con casa de don Emigdio Murrieta, por sur con espalda de la que pertenece a los herederos de don Joaquín de Mora. Y como tales dueñas legítimas, otorgan que se la venden al presbítero don Felipe de Jesús Leboreiro en precio de 1 000 pesos, de cuya cantidad queda reconociendo 400 pesos a depósito irregular con hipoteca de la misma casa, y los 600 pesos que les ha exhibido a las vendedoras.
Zonder titelMaría Guadalupe Abrego, de esta vecindad, viuda mayor de 35 años, otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Noriega, 171 pesos 2 y medio reales, que por hacerle beneficio y buena obra le ha suplido en varias partidas, de cuya suma otorga recibo en forma comprometiéndose a pagar en 18 meses con el premio del 5%, y para su seguridad hipoteca una casa ubicada en la Calle de Santiago, por donde hace su frente y del otro lado casa del difunto José Antonio Márquez, al norte con solar del difunto Miguel Mejía, al oriente con casa de Juana Micaela Chávez, al poniente con casita de don Pedro de los Godos.
Manuel de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, recibió de Pedro Rafael [del] Moral, Mayordomo actual de la Cofradía de San José, situada en la parroquia de la Laguna, 200 pesos que se obliga a tener en depósito irregular por 5 años que comienzan a contarse desde hoy, pagando 10 pesos anuales en razón del 5 % al mayordomo o a quien en su lugar hubiere, por lo que hipoteca una casa de cal y canto que labró en solar que compró de don Simón Barradas, que linda al norte con la calle de Santiago de otro lado con casa de don Miguel Chávez, al oriente con casa de don José Antonio Márquez, al sur con solar de doña María Manuela Tirado y al poniente con casa y solar de los herederos de don Juan Alonso de Castro.