Don Miguel de Arieta, Alcalde Ordinario, junto con su esposa doña Petra Zavalza, una de las herederas y albaceas del Licenciado don José Mariano Zavalza, quien fue Presbítero del Obispado de la Puebla; por lo que la citada heredera, en compañía de doña Gertrudis Zavalza, su hermana y también heredera del citado difunto y mujer legítima de don Lino Carasa Jiménez, otorgaron poder general a sus citados maridos, por lo cual ahora el declarante, otorga poder general al citado don Lino Caraza Jiménez, su hermano, para que use el mencionado poder otorgado por sus hermanas, tomando cuentas, administrando, rigiendo, arrendando y vendiendo cualquier bien mueble, por los tiempos, plazos y dineros que sean necesarios.
Don Miguel de Arieta y don Lino Carasa Jiménez, maridos de Petra y Gertrudis Zavalza, hermanas y herederas del Licenciado José Mariano Zavalza, otorgan poder a don Clemente de la Fragua, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que en sus nombres cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, etc. que se les deban a sus esposas, en virtud de instrumentos públicos o simples, así para que otorgue cancelación y carta de pago a favor de Francisco Mateos, de la cantidad de 8, 507 pesos una cuartilla de reales que quedó de pagarles del resto de la venta de unas haciendas y ranchos, que constan en escritura de 1 de abril de 1796.
Don José Antonio Sanchinel, hijo de los difuntos don Agustín Sanchinel y doña Ana de Ancora, otorga poder para testar y nombramiento de albaceas a su hijo don Tomás Illanes y al Bachiller José Mariano Zavalza, Presbítero, vecino de Puebla, para que se encarguen de hacer su testamento, en donde declara que sus albaceas saben los bienes que posee, fue casado con doña Faustina de Escobar, ninguno de los 2 llevó cosa alguna al matrimonio, procrearon 4 hijos, nombra herederos a sus hijos.
El Licenciado don José Mariano Zavalza, Presbítero domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, vecino del pueblo de Jalapa, dueño de una hacienda de beneficio azucarero, otorga poder especial a don Adrián de Larramendia, vecino de la Ciudad de México, para que venda 2 esclavos negros de nombres Cristóbal de Santa Ana y Francisca Javiera, su esposa, a cualquier persona y en el precio que pacte.
Don José Sanchinel, vecino de la Villa de Xalapa, dijo que el 25 de mayo de 1792 otorgó poder para testar y nombramiento de albaceas testamentarias a don Tomás Antonio Illanes, su hijo político, junto con el Presbítero José Mariano Zavalza, y ahora por vía de codicilio cambia estos nombramientos a favor de doña Rosalía Sanchinel, su hija y apoderada.