Don Manuel Villaseñor, en representación de don José Ángel de Cuevas Aguirre y Avendaño, señor de las casas y solares de Aguirre, Sacia Belaunza y Sausola, con poder general de sus hermanos doña María Josefa Cuevas Aguirre y Avendaño, y el Bachiller Juan Manuel de Cuevas Aguirre y Avendaño, que le otorgaron para administrar las haciendas de Santa María la Concepción, Villa Rica, San Nicolás Tortugas y Santa María la Noria, ubicadas en las jurisdicciones de la vieja Veracruz, Jalapa y Tepeaca, las cuales heredaron de la difunta doña Bernarda de los Reyes, a través de don Juan Gómez de Estrada, apoderado de la difunta, recibe la cantidad de 300 pesos como compensación de los gastos hechos en los litigios que ha sostenido a favor de la citada difunta.
Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, con poder especial para administrar y arrendar las haciendas nombradas Santa María la Concepción, Villaseca, San Nicolás Tortugas y Santa María la Noria, ubicadas en las jurisdicciones de Veracruz Vieja, Jalapa y Tepeaca, poder otorgado en la Ciudad de México por los hermanos don José Ángel, don Manuel y doña María Josefa de Cuevas Aguirre y Avendaño; y haciendo uso del mismo otorga en arrendamiento a don Manuel Ponce, vecino de la vieja Veracruz, el Potrero de Farañón, perteneciente a la hacienda de San Nicolás Tortugas, lindando con laguna salada, el mar y sierras de Judíos y de Palmas, con todas sus tierras, casas, corrales, y todo lo que le pertenezca, por el tiempo de 9 años con una paga de 70 pesos de oro cada año.
Don Francisco Díaz Parraga, Administrador de la hacienda de Tortugas y tierras propias de doña María Josefa Cuevas Aguirre y Avendaño en esta jurisdicción y la de la Antigua, otorga que da en arrendamiento al gobernador, oficiales, común y naturales del pueblo de San Andrés Acatlán de esta jurisdicción, las tierras que se nombran el Rodeo de Almolonga por tiempo de 9 años, en 25 pesos anuales, obligándose a la firmeza de esta escritura.
Don Francisco Díaz Parraga, Administrador de la hacienda Tortugas, ubicada en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, perteneciente a doña María Josefa Cuevas Aguirre y Avendaño, vecina de la Ciudad de México, con poder especial de la misma, entrega a los herederos de doña Bernarda de los Reyes, un pedazo de tierra nombrada Coyolillo, alías Chinameca, las cuales tomaran de manera judicial o extrajudicial, esta entrega se hace, por tener los citados herederos, tierras que colindan con la hacienda antes nombrada.
Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, dijo que usando del poder que tiene de doña María Josefa de Cuevas Aguirre y Avendaño, otorga que vende a don Francisco Javier de Medina, vecino de Veracruz, 2 piezas de esclavos negros, madre e hijo, nombrados Petrona y Laureano, sujetos a servidumbre y cautiverio, libres de empeño, sin asegurarlos de vicio ni enfermedad, en 250 pesos la madre, y el hijo en 40 pesos, que se le han pagado de contado.
Don Andrés Rodríguez Rojo, vecino de Jalapa, con poder para administrar y arrendar las tierras y haciendas de Santa María la Concepción, Villaseca, San Nicolás Tortugas y Santa María la Noria, ubicadas en las jurisdicciones de Veracruz Vieja, Jalapa y Tepeaca, otorgado por don José Ángel de Cuevas Aguirre y Avendaño, Señor de las casas y solar de Aguirre, Sacia, Belaunza y Sausola, Regidor Decano de la Ciudad de México, quien es apoderado general del Bachiller Juan Manuel de Cuevas Aguirre y Avendaño, Presbítero y asociado de su hermana, doña María Josefa de Cuevas Aguirre y Avendaño, doncella mayor de 25 años; haciendo uso de dicho poder da en arrendamiento a Diego Grajales, vecino de Naolinco, las tierras nombradas “El Rodeo de Almolonga”, con las islas pertenecientes a la hacienda de “San Nicolás Tortugas”, en el precio de 25 pesos anuales por el periodo de 7 años.
Don Manuel, don Juan, don Diego, don Nicolás Morales, don Juan de Aguilar, doña Juana y doña Nicolasa Domínguez, don Miguel Moctezuma, marido de doña Juana, don Juan Gómez de Estrada, marido de doña Nicolasa Domínguez, don Miguel de Acosta, en nombre de su madre doña Josefa de Guevara, nietos y herederos de doña Bernarda de los Reyes, retiran a los suyos, el derecho a cobrar los réditos de las tierras que les cedió doña María Josefa Cuevas Aguirre y Avendaño, vecina de la Corte de México, a través de su apoderado don Francisco Díaz Parraga y otorgan y ceden este derecho a doña María Josefa.