Don Baltazar de la Rosa, natural de la Ciudad de Ayamonte, en los Reinos de Castilla, residente en el pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Juan de la Rosa y de doña Josefa del Real, difuntos, casado con doña Petrona Cortés, otorga poder para testar a su citada esposa, en compañía de don Ramón Granados y don Manuel de Bezanilla, vecinos de este pueblo, y como heredera universal nombra a su alma.
Don Baltazar de la Rosa, hijo de los difuntos Juan de la Rosa y de Josefa del Real, otorga su última disposición, en donde declara es casado con Petrona Cortés, quien no llevó nada al matrimonio y él tendría poco más de lo que ahora tiene, por bienes señala poco de maíz y ajuar de casa, menciona que su esposa perdió el juicio por lo que tuvo que internarla en la casa de las locas de México, manda que a su comadre se le de el ajuar que él tiene en su casa, nombra albacea y heredero a su compadre Ramón Granados.
El Capitán don Lorenzo de Prado, Teniente General de este pueblo de San Juan Coscomatepeq [Coscomatepec], jurisdicción de la villa de Córdoba, dijo que tiene un esclavo mulatillo nombrado Juan de la Rosa, de diez años de edad poco más o menos, y por el mucho amor que le tiene y por los buenos servicios que le ha hecho y espera continuará haciendo, y por si acaso le cogiera la muerte y no pudiera otorgar esta libertad, por la presente otorga ahorría y libertad graciosa a dicho esclavo para que después del fallecimiento de dicho capitán y no en otra forma, goce de ésta para siempre jamás.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO