Sebastián Díaz de Aparicio, hijo de Miguel de Aparicio y Ana Guerrero, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga su última disposición donde señala como bienes suyos una casa de su morada, que es de rajas, madera y tejas con su solar correspondiente que pertenece a la Cofradía de la Concepción; 5 mulas y otros animales; un rancho en tierras del Licenciado José Zavalza, en el cual tiene un obrador, casa de horno, cocina y vivienda de fabricar tejas y otros bienes; le deben Mariano Frías, Antonio Ibáñez, Antonio de Escobar, Pedro Saldaña y otras personas más; debe a don Pedro Rodríguez y a Ignacio de Guevara; fue casado con Mónica Soterina de Guevara, procrearon 9 hijos; nombra albaceas a su esposa y a don Pedro Rodríguez.
Testamento del Sargento Pedro Alvarez de la Torre, vecino del pueblo de Teziutlán, hijo legítimo de Pedro Álvarez de la Torre y de Catarina Martínez, vecinos y naturales que fueron de la Villa de Tordecillas, en Castilla la Vieja, reinos de España. Declara estar casado con Ana Guerrero, hija legítima de Juan Guerrero y de Beatriz de Lima, de cuyo matrimonio han procreado a María de la Candelaria, de dieciséis años de edad, casada con Juan González de Tejeda; y a Beatriz de Lima, doncella de quince años de edad. Declara haber recibido en dote un rancho nombrado Tonaltapanco, del cual declara que un potrero que está al linde nombrado Coyotzingo no le pertenece. Declara les debe a varias personas entre las que se encuentra Miguel González del Pinal, vecino de la ciudad de México; y Diego de León Coronado, vecino de la ciudad de Puebla. Asimismo, le deben varias personas, entre las que se encuentra el capitán don Juan Bertel, vecino de la Nueva Veracruz, dueño de pesquerías.