Alonso Vázquez, vecino de Jalapa, vende a Melchor de los Reyes y a Catalina de Villafuerte, madre del vendedor, vecinos de Jalapa, 15 mulas de arria con sus aparejos, a 25 pesos de oro común cada una, y unas casas de morada de palos y paja, en este pueblo, apreciadas en 100 pesos de oro común.
Diego Luis, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Melchor de los Reyes y a Alonso Vázquez, vecinos de Jalapa, 162 pesos de oro común; 120 pesos de unas casa de morada que Melchor de los Reyes le vendió, ubicadas fuera de la traza del pueblo, y los 42 restantes por otros tantos que Alonso Vázquez le prestó en reales de contado, un año después de la fecha de esta escritura.
Catalina de Villafuerte, viuda de Hipólito Hernández, y su hijo Alonso Vázquez, se obligaron a pagar a don Andrés Pérez de la Higuera, dueño de su ingenio, 130 pesos de oro común, por razón de otros tantos que les prestó en reales de contado, los cuales pagarán con fletes, sacando azúcares de su ingenio, y para seguridad de la paga, hipotecaron siete mulas de arria con sus aparejos y un negro criollo llamado Juan.
Alonso Vázquez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco [ilegible] 265 pesos de oro común, precio de cuatro mulas y un macho de arria aparejados, a 53 pesos cada uno, los cuales dará en esta forma: 100 de contado, los 82 pesos 4 tomines dos meses después de la fecha de esta escritura, y los otros 82 pesos y 4 tomines, para de allí en otros dos meses.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, como principal deudor, y Alonso Vázquez, de la misma vecindad, su fiador, otorgaron y conocieron que deben y se obligan a pagar a Manuel Rodríguez, vecino de Jalapa, 31 pesos y 4 tomines de oro común que restan de las cuentas, dares y tomares que ambos han hecho, tres meses después de la fecha de esta escritura.
Alonso Vázquez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Esteban de Balladares, mercader, 110 pesos de oro común de ciertas cuentas que remataron entre ambos, los cuales dará cuatro meses después de la fecha de esta escritura.