Don Juan de Bárcena, vecino y del comercio de la Villa de Jalapa, con poder para testar otorgado por el difunto don Manuel de Boza otorga su testamento de la siguiente manera: fue hijo de don Francisco de Boza y de doña Francisca de San Martín y Castro, fue natural del lugar de Samueyra[Samieira] en el Reino de Galicia, de estado soltero sin herederos ascendientes ni descendientes. Ordenó que de sus bienes se enviaran a don Andrés Lozada y Sotomayor, Alguacil Mayor de la ciudad de Santiago en España, 4, 000 pesos fuertes para la fundación de una escuela pública de primeras letras en el lugar de Samueyra. Asimismo fundó otra escuela de primeras letras en esta Villa con el capital de 8, 000 pesos. Dicho Boza nombró como universales herederos y albaceas testamentarios al otorgante y a don Juan Gómez de Estrada.
Don Manuel de Boza, hijo de los difuntos don Francisco de Boza y de doña Francisca de San Martín y Castro, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder a don Dionisio José Salvo, a don Juan de Bárcena y al Capitán Francisco Javier López, para que después de su fallecimiento ordenen su testamento. Declara ser soltero, y nombra por único heredero a don Dionisio José Salvo.
Don Manuel de Boza, natural del Arzobispado de Santiago Reino de Galicia en los de Castilla, y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Francisco de Boza y de doña Francisca de San Martín y Castro, difuntos, otorga poder para testar a don Juan de Bárcena y don Juan Gómez de Estrada, de la misma vecindad, asimismo los nombra albaceas testamentarios y herederos universales.