Miguel de Origuen, vecino de la ciudad de los Ángeles, otorga poder a Diego de Origuen, su hermano, para que cobre de Francisco de Cárdenas, cuatrocientos novillos en pie en la dehesa de Tangatepeque, o 4,000 pesos en que está tasada la escritura de transacción; así mismo cobre de don Juan Mogollón 60 pesos de oro común, y apruebe y ratifique una escritura de venta de un esclavo que tiene vendido a Juan Mejía.
Ángela María Vela, viuda de Antonio Pastrana, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que junto con su difunto hijo Cristóbal Martín Barragán, hizo trato de venta simple con don Miguel Mejía, por la que recibieron 50 pesos y les quedó a deber 100, mismos que les liquida, y pide se celebre la venta en forma; por lo que otorga que le vende una casita de palos con su solar correspondiente, que tiene de frente 33 varas y la hace al poniente con la Calle del Ganado, y 20 varas de fondo al oriente, por donde linda con solar de Polonia de la Cueva, por el costado del norte con casa que fue de José Cayetano y hoy posee su hija Mariana, al sur linda con casa que fue de Santiago Vázquez y hoy posee don Vicente Jiménez Barragán.
María Guadalupe Abrego, de esta vecindad, viuda mayor de 35 años, otorga que ha recibido de don Juan Francisco de Noriega, 171 pesos 2 y medio reales, que por hacerle beneficio y buena obra le ha suplido en varias partidas, de cuya suma otorga recibo en forma comprometiéndose a pagar en 18 meses con el premio del 5%, y para su seguridad hipoteca una casa ubicada en la Calle de Santiago, por donde hace su frente y del otro lado casa del difunto José Antonio Márquez, al norte con solar del difunto Miguel Mejía, al oriente con casa de Juana Micaela Chávez, al poniente con casita de don Pedro de los Godos.
Don Ignacio de Guevara, vecino de Jalapa, albacea, tenedor de bienes y curador de los hijos menores de don Pedro de Vargas Soca, vende a don Miguel Mejía, de la misma vecindad, una casa de cal y canto, junto con un solar que mide 22 varas de frente y 97 y media varas de fondo, linda al oriente con la Calle de San Francisco de Paula, al sur con casa y solar de María de la Barreda, al poniente con solar de la casa que vende, con Juan Alonso de Castro, Miguel Chávez y solar del Capitán Manuel de Olmedo, y al norte con solar y casa de Juana de Rivera, mujer legítima de Pedro Bravo de Alarcón, dicha venta la hace en 1, 000 pesos de oro común.
Doña Jacinta de Ávila, viuda de don Miguel Mejía, junto con sus hijos legítimos el Presbítero don José María, doña Filomena, casada con don Rafael Velad; doña Francisca y don Manuel Mejía, venden a don Pedro Mejía, una casa de piedra y lodo la cual linda al poniente que es el frente, con casa de don José Antonio Medina y Calle del Ganado en medio, al norte que es el fondo, con casa de los herederos de don Gregorio de Ochoa, al oriente con solar del mismo Pedro Mejía, y al sur con solar de la casa de don José Castañeda, en el precio de 300 pesos de oro común.\t
Doña Isabel Martínez Blanco, vecina de Jalapa, viuda de don Manuel Malpica, vende a doña Jacinta de Ávila, de la misma vecindad, mujer de don Miguel Mejía, una mulata esclava nombrada Francisca Urbana, de edad de 20 años, nacida en la casa de su esclava María Octavia, la que vende con sus tachas conocidas y por conocer, por precio y cantidad de 30 pesos.
Doña María del Carmen Robles de Zamora, viuda y albacea de su difunto esposo don José María Gutiérrez de Zamora; y don Manuel Alegre, curador ad litem de sus dos menores hijos; dijeron que otorgan que venden realmente a don José Francisco Ortiz y Ortega, una casa de edificio bajo, de paredes de piedra, cubierta de madera ladrillo y teja, situada en esta villa, al principio de la calle que baja del convento de San Francisco para la ermita de Santiago, a la que hace su frente hacia el sur calle en medio lindando por el otro lado con la casa de los herederos de Francisco Velad; por el costado del oriente linda con el de casa alta que fue del finado don Mariano de Campo; por el poniente con una accesoria chica contigua a la arruinada casa de la difunta María Guadalupe Abrego; por el fondo al norte linda con el costado de la casa de los herederos del finado don Miguel Mejía. Cuya deslinda casa la hubo y compró el finado Zamora a Dominga y Juliana Chávez, como consta por escritura pública que le otorgaron en esta villa el 17 de diciembre de 1819. Dicha casa la vende por la cantidad de 525 pesos al contado.
JOSÉ IGNACIO JIMÉNEZ PÉREZ, ESCRIBANO NACIONALDon José María Rodríguez Roa, como albacea de la finada doña Clara Dolores Acosta y Bravo; don Andrés Farías curador de los menores María Gertrudis y Rafael Baizabal; don Rafael Velad defensor de los ausentes doña Guadalupe y doña María Josefa Bravo; y doña María de la Luz López por sí, vecinos de esta ciudad; dijeron que dicha difunta fue poseedora de una casa de edificio baja, ubicada en esta ciudad, al principio de la calle del Ganado con la cual hace su frente de 26 varas al oriente y del otro lado casa que hoy es de doña Manuela Espino; linde por el costado del sur con casa de los herederos de don Miguel Mejía; por el del norte con casa de don José Gamero; y por el fondo, hasta donde tiene 96 varas, con sitio de los herederos de don Manuel Ochoa y doña Mariana Guevara. Cuya deslindada casa debe venderse a fin de cubrir las atenciones de la testamentaría y han sido facultados los comparentes para efectuar la venta. Y usando de dicha facultad, los relacionantes otorgan que venden la deslindada finca a doña Ana Rafaela Acosta en precio de 850 pesos bajo las condiciones que se mencionan en la escritura.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña María Francisca y doña María Magdalena Farfán de los Godos, hijas y herederas de don Pedro Farfán de los Godos y de doña María Desideria de Nava, difuntos; la primera casada con el Coronel don José Durán, con licencia marital y la segunda, doncella mayor de edad y libre de tutela y curatela, ambas vecinas de Banderilla; dijeron que don Manuel Nava y Mota, por encargo del citado su padre don Pedro Farfán de los Godos, compró a María Guadalupe Abrego, un pedazo de solar con unas paredes de cal y canto, situado en esta ciudad, en la calle de Santiago en cantidad de 300 pesos, por escritura de venta otorgada en esta ciudad el 9 de junio de 1806. Dicha compra fue porque en aquella época pensaba Pedro Farfán residir en este suelo, pero que ausentándose éste, don Manuel Nava ocurrió con María Desideria de Nava para entregar la escritura del solar, quién le contestó que su marido había pensado mudar de vecindad y que no necesitaba ya el referido solar, que podía quedarse con el solar por el mismo precio en que lo había comprado; a cuyo efecto le otorgó un recibo extrajudicial del valor de dicho fundo, mientras regresaba su esposo para que le otorgase la escritura de venta, pero no habiendo tenido esto verificación por la muerte de ambos consortes. Y las comparecientes estando seguras y satisfechas del caso y de que sus padres han percibido ya el importe del referido solar y paredes, por la presente otorgan que venden en favor de don Manuel Nava y Mota, un solar con unas paredes de cal y canto, situado en esta ciudad en la calle de Santiago, que se compone de 27 varas de fondo y 13 de frente éste a dicha calle; por la banda del sur con casa de los herederos de José Antonio Márquez; y por el fondo hacia el norte con solar que fue de Eugenia Rivera y hoy es de los herederos de don Miguel Mejía; por la banda del poniente linda con casa y solar de los herederos de don Juan Alonso de Castro; y por el oriente con casa de María Guadalupe Abrego. Cuyo solar y paredes, la hubo el finado su padre del modo que queda antes se dicho arriba; y es el mismo el que ahora venden libre de todo gravamen en precio de 300 pesos.
ANTONIO VIAMONTE, ALCALDE CUARTO CONSTITUCIONALDominga Chávez, de esta vecindad, mujer legítima y conjunta persona de José Antonio Alzaga, curador ad litem de su sobrina política Juliana Chávez, otorgan que venden a favor de José María Gutiérrez y Zamora, de este comercio y vecindad, una casita de paredes, de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, que posee al principio de la calle que baja para la ermita de Santiago, a la que hace su frente hacia el sur, y del otro lado casa de los herederos de don Francisco Velad; al oriente linda con casa alta que fue del finado don Mariano de Campo, por el poniente con una casa chica contigua a la arruinada casa de María Guadalupe Abrego; y por su fondo al norte linda con el costado de la casa de los herederos del finado don Miguel Mejía. La vende en precio de 600 pesos, 300 de ellos quedan impuestos a depósito irregular sobre la misma finca, con causa de réditos de un 5 % a favor de Juliana durante su menoría.