Cristóbal de Salazar, mercader, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al maestro Esteban, carpintero, 350 pesos de oro común, precio de una negra llamada Isabel Bautista, un año después de la fecha de esta escritura.
Cipriano de Arriaga, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Juan Antonio de Villanueva Guzmán, de la misma vecindad, una casa de piedra y barro techada de teja, cuyo solar mide 68 varas de frente y 91 de fondo, ubicada en la Calle Real que baja de la Plaza Pública a la Laguna. Linda con solares que fueron de la propia casa, con casa de Calixto Ventura López, por otro lado con casa de José Luis y por la derecha con casa de Isabel Bautista, cuya casa heredó en compañía de sus hermanos, quienes le cedieron todos sus derechos, de Francisca de Orduña Castillo. La venta se hace en 300 pesos de oro común que por su valor le ha entregado.
Sebastián Barradas y Agustín Luis, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas y tenedores de bienes del Capitán Hipólito de la Peña, venden a Juan Zapata de Herrera, de la misma vecindad, una casa y solar que quedó entre los bienes del difunto, situada en la calle que de la Plaza Pública va a la tenería de curtir cueros; tiene de frente 68 varas y 91 de fondo; linda con solar de Calixto Ventura López, al frente con casa de José Luis, al poniente con solar y casa que fue de Isabel Bautista y al oriente con el arroyo que va a la tenería, cuyo solar se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, la venta se hace con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, en 500 pesos de oro común.
Juan Camacho y Juan Martín, vecinos del pueblo de Jalapa, otorgan que venden a Sebastián Barradas y a Agustín Luis, como albaceas y tenedores del Capitán Hipólito de la Peña, su heredero, una casa baja de piedra y barro y su solar de 68 varas de frente y 91 de fondo, situada en la Calle Real que de la Plaza Pública va a la tenería de curtir cueros, linda por una parte con casa y solar de Calixto Ventura López, al frente con dicha calle y casa de José Luis, y por otra parte con solar y casa que fue de Isabel Bautista; cuya casa se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 480 pesos de oro común, mismos que se dan por recibidos.
Juan de Olmedo, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Juan de Olmedo y de María Rodríguez, otorga su testamento donde declara ser casado con Isabel León. Le debe 200 pesos Juan Rodríguez, su yerno, por 8 mulas que le vendió. Entre sus bienes se encuentra un solar con 2 casas de zacate y una mula de silla que tiene en su poder Juan Rodríguez. Debe a Isabel Bautista, parda libre, 18 reales. Pide a su albacea se le de a Josefa Micaela, huérfana que crió su hermana, 26 varas de su solar. Nombra como albacea y tenedora de sus bienes a Lucas Francisco de Ayala.
El maestro Esteban, carpintero, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal de Salazar, mercader, una negra ladina llamada Isabel Bautista, de 36 años de edad, con las tachas buenas o malas que tuviere, sana, libre de hipoteca, por el precio de 350 pesos de oro común.