Miguel Antonio Viveros, maestro de campanero, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que vende a María Josefa García, un solar ubicado en el Barrio de Arriba, que mide 10 varas de fondo, mismos que son parte de 57 ½ varas que compró del Capitán de Milicias Antonio Ribot, dichas 10 varas lindan al poniente con solar del mismo Capitán Ribot, por el costado del norte con solar del correo, callejón en medio que le sirve de frente, al oriente con el mismo vendedor y por el costado del sur con el mismo Capitán Ribot. La venta la hace en 25 pesos.
Don Francisco de Paula Rivera, de esta vecindad, dijo que posee una casita ubicada en esta ciudad, en la calle que de la de Alfaro va para los lavaderos de Techacapa, compuesta de tres piezas y su correspondiente sitio, con su frente al norte; lindando por el costado del oriente, con parte de casa y sitio que le tocó de herencia a su hermano Manuel [Rivera Infante]; por el costado del poniente con otra casita que quedó por fallecimiento de su padre y la posee él actualmente; y por el sur, que es el fondo, con el de la escuela pía y mesón de San Antonio. Cuya casita tiene vendida a doña María Josefa García, en precio de 380 pesos, debiendo formalizar la correspondiente escritura, más teniendo que hacer algunas aclaraciones con el señor rector de obras pías, sobre unos reconocimientos que ha reportado la finca, y no pudiendo demorarse el comparente por serle preciso marchar el día de mañana fuera de la ciudad; otorga poder especial a su madre política, doña María Josefa Rosales, para que en su nombre formalice dicha escritura de venta.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODoña María Josefa Rosales, de esta vecindad, mayor de edad, libre de ajena administración, dijo que su hijo político don Francisco de Paula Rivera le tiene otorgado poder para la venta de una casita, y haciendo uso de él otorga que le vende a doña María Josefa García una casita y media paja de agua de la que tiene su nacimiento en la casa de la esquina, cuya agua cuando tenga proporción la García encañará para llevarla hasta el sitio de la casita que ahora se le vende, todo en cantidad de 380 pesos que son ya en poder del vendedor, comprendiendo el sitio de dicha casita 13 y 3 cuartas varas de frente y 35 de fondo, y con exclusión de un trecho en que están los comunes, los cuales quedan unidos a la otra casa que posee Rivera.
JUAN NEPOMUCENO DE ARRIAGA, ESCRIBANODon José María, doña María Josefa, doña Francisca, doña Juana, y doña María de Jesús Córdoba y Zambrano, todos mayores de veinte y un años, con los señores don Francisco Rosas y don Manuel Patiño, esposos de doña Juana y aquel de doña Francisca con previa licencia de ellos, dijeron que todos son vecinos de esta ciudad, y que por fallecimiento de la señora su madre doña Rafaela Joaquina Zambrano, heredaron un solar eriazo. Fundo que está situado en el callejón que llaman del Chorro Poblano, haciendo esquina y dos frentes, uno al citado callejón al lado del sur, y otro al que nombran del Rastro así al oriente, dicho callejón en medio, y del otro lado casa que fue de Carlos Gómez, midiéndose de aquel al norte 45 varas, por donde linda con casa y solar que fue de Marcial el velero, después de Miguel Viveros y hoy del ciudadano José María Jiménez, y de éste al del poniente con 40 varas por donde linda con casita y solar que poseía Mariano Peretón y hoy es del ciudadano José María Santos y Roldán. Cuyo deslindado solar lo hubo y compró la señora Zambrano de María Josefa García, viuda de Juan Arbona, Felipe de Jesús y María Arbona, sus hijos, por escritura pública que a su favor otorgaron en la ciudad de Veracruz, ante el escribano Antonio Figueroa, el 25 de abril de 1808, mismo que vende al ciudadano Demetrio Montero, al precio de 100 pesos. Los comparentes aseguran que, aunque don José María y doña María Josefa Córdoba y Zambrano a nombre propio y en representación de sus demás hermanos otorgaron escritura de 6 de diciembre de 1819, ante el escribano don Juan Francisco Cardeña, en el que el solar quedó afecto a la cantidad de 241 pesos, en favor de don Luis García, ellos pagaron, como consta en carta de pago del presente mes y año, que éste les otorgó como vendedores.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANODon Pedro Martínez, natural de San Salvador Piñera, en el Principado de Asturias, Obispado de Oviedo, vecino y del comercio de esta Villa, hijo de los difuntos Sebastián Martínez y de Rosa Méndez, otorga su testamento donde declara fue casado en primeras nupcias con doña Teresa Cabañas, quien no llevó nada al matrimonio, y el tenía como 2 500 pesos, procrearon 5 hijos. Señala que a mediados del mes de mayo, pasó a segundas nupcias con María Josefa García, la que tampoco trajo bienes, y él sólo tenía de 300 a 400 pesos. Y para cumplir y pagar este testamento, nombra albacea a don Rafael Vivanco, de esta vecindad; y del remanente de sus bienes, instituye como únicos y universales herederos a sus hijos, y como su curadora ad bona a la mencionada su esposa.
Miguel Viveros, vecino de esta Villa, maestro de albañilería, vende a María Josefa García, de esta misma vecindad, una casa de paredes de lodo revocada, con pilares de cal, canto y parte de madera, cubierta de tejas, ubicada en la esquina de la calle que baja para las Locerías, haciendo esquina con un callejón que atraviesa para la calle que nombran de San Cristóbal, haciendo frente hacia el oriente, Calle de las Locerías en medio, con casa de Guillermo Orduña; por el norte linda con solar del mimo Orduña, dicho callejón que atraviesa en medio; por su fondo, al poniente, con solar de don Nicolás Fernández del Campo; y por el costado del sur con solar de Ana, conocida por la “Tachuela”. La vende en precio de 250 pesos.
Doña María Josefa García, de esta vecindad, viuda, mayor de edad, vende a doña Manuela Arroyo, de esta misma vecindad, viuda de don José María Córdoba, una casa ubicada en esta ciudad, que de la de Alfaro va para los lavaderos de Techacapa. Misma que está compuesta de tres piezas y su correspondiente sitio, con su frente al norte, dicha calle en medio, por el costado del oriente linda con la parte de casa y sitio de don Manuel Rivera Alfaro, y por el poniente con otra casita del finado don Miguel Rivera Infante, y por el sur, que es el fondo del sitio, con el de la casa de la escuela pía y el mesón de San Antonio. Cuya deslindada finca, es la misma que hubo y compró de don Francisco de Paula Rivera, por escritura que a virtud de poder le otorgó su madre política doña María Josefa Rosales, en esta ciudad el 12 de enero de 1836, ante el escribano don Juan Nepomuceno de Arriaga y hoy vende al precio de 320 pesos.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANO