Juan de Moya, otorga poder a Juan Sánchez para que pueda cobrar de Melchor de Balsa, mulato, 20 pesos de oro común que el susodicho le debe por un conocimiento de plazo pasado.
Juan Sánchez, vecino de este pueblo, da su poder a Álvaro Correa para que pueda parecer ante la justicia de Huatusco a pedir el cumplimiento de una carta de servicio que Juan, indio natural de San Juan, le hizo por un año a razón de 18 pesos.\n\n
Juan de Moya, otorga su poder a Juan Sánchez para que pueda cobrar de Tomás Martín, vecino de la ciudad de la Veracruz, 27 pesos de oro común que el susodicho le debe por una cédula firmada de su nombre.
Pedro Briseño Quijada, vecino del pueblo de Tehuacán, da su poder a Luis Muñoz Bravo, para que pueda cobrar de Gabriel Bravo, 61 pesos de oro común; de Juan Sánchez, 63 pesos; de Pedro Hernández 62 pesos y 4 tomines; de Alonso Corvera, 10 pesos; y de Juan Martínez de Zubiate, 144 pesos del dicho oro que los mencionados le deben por escrituras públicas.\n\n
Pedro Sánchez Galeote, herrador, vende a Pedro Navarro y a Isabel Gómez Maldonado, su mujer, un solar y casa que tiene en este pueblo; linda con casas de Juan Sánchez y casas de Antonio [Antón] de Palma. Dicha casa Sánchez Galeote la compró de Damián, indio natural de este pueblo. La vende por precio de 60 pesos de oro común.
Luis Muñoz Bravo arrienda a Domingo Sánchez, herrador, vecino de las minas de Tabasco, una casa “que yo tengo en este pueblo, en la calle Real que va al mesón, linda con casas de Antonio [Antón] de Palma y casas de Juan Sánchez…” por tiempo y espacio de un año, por precio de 50 pesos de oro común.\n\n
Juan de Estrada, otorga poder a Antonio Rodríguez, estante en este pueblo, para que pueda cobrar de Juan Sánchez, 65 pesos de oro común, los cuales son por razón de un caballo que le vendió.\n\n\n
Pedro Navarro, vecino de Orizaba, arrienda a Isabel de Soto, mujer de Juan Alonso, una casa que linda con casa de Juan Sánchez, por tiempo de un año y por precio de 42 pesos de oro común.\n
Juan Sánchez, boyero que guarda la boyada del regidor Juan García del Castillo, vecino de esta jurisdicción, manifestó un toro josco orejano de tres a cuatro años que se le junto con su boyada en los potreros de Ixtapa.
Juan Sánchez, mayordomo de los carros del Regidor Juan García del Castillo, manifestó llevar en servicio los indios e indias siguientes: Baltazar, Capitán, con su mujer María; Diego y María, su mujer; Diego y María, su mujer; Gabriel y Josefa, su mujer; Gabriel, muchacho; Jusephe [José] y Juana, su mujer; Gaspar y Catalina, su mujer; Baltazar y Ana, su mujer; Francisco, soltero; Francisco Petlagua [sic] y Ana María, su mujer; Baltazar, muchacho; Juan conejo, y Francisca, su mujer; Sebastián, muchacho; María Francisca, viuda; asimismo el Corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento y no servirse de ellos contra su voluntad; también se le informó de la ordenanza que prohíbe bajar con indios a la Nueva Veracruz hasta el día después de San Francisco.