Don Francisco Díaz de la Madrid, natural de la provincia de Liébana, Obispado de León, Montaña de Santander, en los Reinos de Castilla, vecino de la Ciudad de México y residente en este pueblo de Jalapa, hijo legítimo de don Gregorio Díaz de la Madrid y de doña Manuela de Agüeros y Terán, otorga poder para testar, nombra albacea y herederos a don José Gómez de la Cortina, don Servando Gómez de la Cortina y don Agustín del Corral, vecinos de la Ciudad de México, por ser soltero y no tener herederos forzosos.
Don Francisco Díaz de la Madrid, vecino de la Ciudad de México y residente en este pueblo de Jalapa, próximo a realizar viaje a los Reinos de Castilla en la presente flota del comando del Señor don Luis de Córdoba, otorga poder general a don Agustín del Corral, vecino de dicha ciudad, para que cobre todas las cantidades de pesos y otros efectos que le deban y lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Don Pedro Gómez Hermosa, del Comercio de España y residente en el pueblo de Jalapa, otorga poder general, en primer lugar a don Matías Gómez Hermosa, su hermano, en segundo a don José Antonio de Durana y en tercero a don Agustín del Corral, vecinos de la Ciudad de México, para que cobren todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y otros géneros que le deban, y lo representen en sus demandas de carácter, civil, criminal, ordinarias y ejecutivas; también otorga un poder especial para tomar una tienda que don Manuel Trueba, su primo, le pondrá en comodato.