Don Ignacio Javier de Urrutia, vecino de España y residente en este pueblo de Jalapa, con poder para testar otorgado por su hermano don Matías Francisco de Urrutia, realiza su testamento en el que nombra como albacea al otorgante y como herederos a sus padres don José Sebastián de Urrutia y doña Ángela María de Landaburu, y por muerte o ausencia de éstos, su mencionado hermano y a su hermana doña Josefa Venancia de Urrutia, mujer de don Domingo de Alzaga, vecinos del puerto de Santa María.
Don Ignacio Xavier de Urrutia y Landaburu, natural de la Villa de Durango en el Señorío de Vizcaya en los dominios de España y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don José Sebastián de Urrutia y de doña Ángela María de Landaburu difuntos, otorga poder para testar a don Francisco Ignacio de Herrasti, donde nombra como albacea testamentaria a don Francisco Ignacio de Herrasti. Por no tener descendencia, ni ascendencia, ni herederos y haberse mantenido en estado de celibato, nombra como universal heredero de todos sus bienes a dicho Herrasti.
Don Matías Francisco de Urrutia, natural de la Villa de Durango Señorío de Vizcaya en los dominios de España y residente en este pueblo de Jalapa, hijo de don José Sebastián de Urrutia y de doña Ángela María de Landaburu, otorga poder para testar a su hermano don Ignacio Javier de Urrutia, a quien nombra también albacea. Declara ser soltero. Nombra como herederos universales a sus padres.