Don Francisco Julián Casados, natural de Tantoyuca de la Provincia de Tampico, vecino del Partido de Misantla y residente en Jalapa, hijo de don Manuel Antonio Casados y doña María Ruiz de Cortázar, realiza su testamento en donde ordena liberar a todos sus esclavos que rebasen los 20 años de edad y los que aun no llegasen a ésta, queden libres luego de cumplir dicha edad. Declara deber 400 pesos a la Cofradía del Santísimo Sacramento de Misantla, y otros tantos a la Cofradía de las Ánimas de Misantla. Declara haber criado a Juana, casada con Sebastián del Valle, a quien deja el quinto de sus bienes. Nombra como albacea a su hermano don Antonio Casados, a don Joaquín Mariano de Acosta, vecino de dicho partido, y a don Mateo de la Valla, vecino de la Nueva Veracruz. Nombra como herederos a sus hermanos don Antonio y don Julián José Casados.
Don Joaquín Mariano de Acosta, oriundo y vecino del pueblo de Misantla, Jurisdicción de la Antigua Veracruz y residente en Jalapa, hijo de don Nicolás de Acosta y doña Petrona López Meilán, realiza su testamento en donde declara deber 100 pesos a la Cofradía del Señor San Antonio de Misantla y 266 pesos a la Cofradía de las Ánimas de Misantla. Declara ser casado con doña María Manuela Pérez de Arellano con quien procreó a Luis Mariano de Jesús, José Ramón Gil y Ana María. Nombra como albaceas a don Mateo de Labayen, a dicha su esposa y a don Andrés de Arteta, vecinos de Misantla. Nombra como herederos a sus hijos.
Doña María Manuela Pérez de Arellano, vecina del pueblo de Misantla, Jurisdicción de la Antigua Veracruz, viuda de don Joaquín Mariano de Acosta, otorga poder especial a don Antonio Primo de Rivera, Administrador de los Reales Ramos Estancados y vecino de este pueblo de Jalapa, para que en su representación, prosiga y acabe todas las diligencias de la partición y división de bienes de su difunto padre don Francisco Pérez de Arellano.