Alonso de Alfaro, dueño de sus carros, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obligó a pagar a Cristóbal López, vecino de esta provincia, 500 pesos de oro común, 350 pesos de dos carros herrados y los 150 pesos, de resto de cuentas que han tenido, para el día de Navidad del presente año, todos juntos en una paga.
Alonso de Alfaro, vecino de la Puebla de los Ángeles, se obligó a pagar a Francisco Martín Álvarez, vecino de Jalapa, 192 pesos de oro común que restan de las cuentas hechas sobre la compañía de carros que han tenido, en esta manera: 100 pesos, un mes después de la fecha de esta escritura, y los 92 pesos restantes para el día de San Juan venidero del presente año.
Alonso de Alfaro, dueño de sus carros, vecino de Los Ángeles, se obligó a pagar a Cristóbal López, vecino de esta provincia, 400 pesos de oro común de un calzo de carro, llantas, clavos y el resto de una escritura de mayor cuantía, los cuales dará para la Navidad del presente año de 1609.
Pedro Hernández, dueño de sus carros, vecino de Los Ángeles, en su nombre y en el de su compañero de cuadrilla, don Alonso de Alfaro, recibió en arrendamiento de Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, una estancia de ganado en la milpa que llaman de Juan Martín, en esta provincia, para comedero y pasto de sus boyadas, durante tres años y al precio de 45 pesos anuales de oro común.