Francisco Luis, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Rodríguez de Herrera, vecino de Jalapa, para que cobre cualesquier pesos de oro común, mercaderías y otros géneros que fueren debidos a Juan Bautista Forniel, difunto, por ser su albacea y tenedor de sus bienes.
Francisco Luis, dueño de su recua, y Juan Bautista Forniel, mercader, vecinos de Jalapa, formaron una compañía para comerciar vinos y otras mercaderías, a partir de esta fecha y hasta fines de abril de 1610.
Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, mercader, reconoce y aprueba el contrato y obligación que hizo a Jorge Hernández, en razón de los 750 pesos en él contenidos, y a mayor abundamiento, se obligó a pagar los dichos pesos más la mitad de las ganancias que con ellos se adquirieron.
Simón de Urbin, como principal deudor, y Juan Bautista Forniel, su fiador, se obligaron a pagar a Gabriel de Huerta, vecino de esta provincia, 1337 pesos y 3 tomines de oro común, por razón de otros tantos que les prestó en reales de contado, para el día de San Juan primero venidero del presente año, todos juntos en una paga.
Pedro Navarro, vecino de esta provincia, y Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, formaron una compañía para vender mercaderías, en esta manera: Pedro Navarro puso 500 pesos de oro común de caudal y el segundo, la industria, solicitud, cuidado y trabajo de su persona; durante dos años, al término de los cuales, Pedro Navarro sacará los 500 pesos de principal y las ganancias se partirán por mitad.
Juan Bautista Forniel, mercader, vecino de Jalapa, reconoce haber recibido de Jorge Hernández, de la misma vecindad, 750 pesos de oro común, para emplearlos en lo que mejor le pareciere; cuya compañía habría de durar hasta el fin de agosto del presente año.
Bartolomé de Contreras, vecino de esta provincia, en virtud de que Juan Bautista Forniel, mercader, vecino de Jalapa, otorgó una carta de compañía por 500 pesos de oro común, con Pedro Navarro, criado de don Andrés Pérez de la Higuera, y porque el susodicho le pide fianza de que Juan Bautista no se ausentará; el citado Bartolomé de Contreras, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a que Juan Bautista Forniel no se ausentará sin antes haber pagado los referidos 500 pesos de oro común.
Juan Bautista Forniel, vecino de Jalapa, en virtud de una carta de Ángel Triscornia, vecino de la Veracruz, vende a Jorge Hernández, vecino de Jalapa, una negra llamada Lucía, de nación Angola, de 17 años de edad, por el precio de 210 pesos de oro común.