Francisco de Orduña, residente en su ingenio nombrado San Pedro, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su hijo Diego de Orduña[Diego de Orduña Loyando], Alcalde Mayor de la provincia de Zacatlán, y a Sebastián Maldonado, vecino del pueblo de Taxcalac, provincia de Tlaxcala, para que en su nombre y a su dita y crédito, compren de cualquier persona la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que fuera necesario; y una vez hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, hasta 6 360 pesos de oro común, de los cuales hagan y dispongan, según les tiene avisado por sus cartas.
Francisco de Orduña, residente en su ingenio nombrado San Pedro, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su hijo el Capitán Don Diego de Orduña Loyando, Alcalde Mayor de la provincia de Zacatlán, y a Sebastián Maldonado, vecino del pueblo de Taxcalac, provincia de Tlaxcala, y a Gaspar de Contreras, vecino de Texcoco, a todos tres juntos, y a cualquiera de ellos in solidum, para que en su nombre y a su dita y crédito, compren de cualquier persona la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le fuere necesario; y una vez hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, hasta 7000 pesos de oro común, de los cuales hagan y dispongan, según les tiene tratado.
Autos sobre una petición hecha por fray Gabriel Bermejo, Ministro Provincial de la Orden del Beato Juan de Dios, orden encargada del hospital y convento de dicho beato ubicado en el pueblo de Orizaba, a las justicias de su majestad para que el gobernador, alcaldes y regidores del dicho pueblo, paguen 154 pesos en reales y 68 fanegas de maíz que como tributo, los indios del pueblo de Orizaba tienen obligación de pagar al Hospital, a quienes muchas veces se les ha pedido pagar y no lo han hecho, padeciendo el hospital muchas necesidades, por tal razón, solicita que en caso de no pagar, los apremie con prisión.
Jorge Hernández, boyero, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a Alonso de Ynches, vecino de los Ángeles, para que pueda pedir y cobrar de Sebastián Maldonado, vecino de Tlaxcala, 700 pesos de oro común, valor del servicio que le prestó durante tres años.