Gertrudis Mafara, vecina del pueblo de Jalapa, viuda y heredera de José [Gabriel] de la Parra, quien le heredó una casa con solar de 50 varas en cuadro, el cual vende a Catarina de Guevara y Mafara, viuda de Nicolás Martínez de la misma vecindad, linda por el frente hacia al sur con el callejón que baja para Los Berros que llaman de los Mafaras, al poniente con solar de José Rivera, al norte con solar de Micaela Fajardo, mujer de José Suárez y al oriente con el resto del solar de la vendedora. La venta se hace en 67 pesos que le han pagado de contado.
Doña Catarina de Guevara y Mafara, viuda de don Nicolás José Salvo Martínez, otorga que vende a Basilia Torres, mujer de Francisco Borja, un solar y casa de rajas y tejas que de frente tiene 18 varas ¾ y 60 de fondo, linda al norte con el callejón de la tenería de Mafara, y de norte a sur con Tierras de la Virgen, por el costado del poniente con solares de Francisco de Sanda y Jorge Amaya y al oriente con solar de Antonio Camacho. La venta se hace en 190 pesos.
Antonio Gil González, vecino del pueblo de Jalapa, vende a María Guadalupe Rodríguez, de la misma vecindad, un pedazo de solar que mide 11 varas y media de frente y 42 varas y media de fondo, ubicado en este pueblo y linda al norte con un callejón que baja para la tenería de Mafara y casa de doña María de Zárate, al oriente con solar que fue de Antonio Camacho, al sur con tierras de la Virgen, y al poniente con solar de los herederos de Catarina de Guevara y Mafara. La venta se hace en 69 pesos.
Catarina de Guevara y Mafara, viuda de Nicolás José Salvo Martínez, junto con Ventura Rosende, vecinos de Jalapa, declaran que José Crisóstomo Salvo y Martínez mantendrá hasta que salga de la minoría de edad, los 1, 500 pesos que va a recibir de los albaceas de su abuela Ángela Francisca del Pino, de lo que entregará recibo, y en caso de que el susodicho fallezca en la minoría de edad, lo entregarán a sus herederos, comprometiéndose a que cuando Crisóstomo cumpla los 25 años, ratificará el recibo antes mencionado. Para lo que Catarina, madre del dicho menor, hipoteca una casa con su respectivo solar, ubicada en el callejón que llaman de los Mafara.
Don Ventura Rosende, vecino del pueblo de Jalapa, como principal, y don Manuel de Acosta, como su fiador, otorgan que reciben de don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza, albaceas de doña Ángela Francisca del Pino, la cantidad de 1, 500 pesos de contado, mismos que se obligan a tener en depósito irregular, pagando 75 pesos de réditos anuales a doña Catarina de Guevara y Mafara, abuela de la menor o a la persona que esté al cargo de su alimentación y educación, dando la tercera parte cada 4 meses que empezarán a contarse desde hoy, y para seguridad del pago, hipoteca la casa de su morada que labró en solar que compró a la Cofradía de la Concepción; Manuel de Acosta señaló también la casa de su morada y solar, cercado de piedra, ambas deslindadas en esta escritura, comprometiéndose a no vender, cambiar o enajenar, hasta tener pagada la deuda.
Antonio Camacho, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende a Jorge de Amaya, un pedazo de solar, el cual mide 38 varas de frente y 223 y cuarta varas de fondo, el cual heredó su difunta esposa, Estefanía de la Rosa, parda libre, de su abuela María de Jesús, negra libre; dicho solar linda al poniente con la Calle de San José y solar de los Arrieta, al sur con Tierras de la Virgen, al oriente con solar de Catarina de Guevara y Mafara y al norte con solar de Francisco de Sanda, la venta la realiza en 12 reales por cada vara del frente.
Antonio Camacho, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que vende a Antonio Gil González, un pedazo de solar con 11 ½ varas de frente y 42 ½ de fondo, que linda y hace frente con el callejón que baja para la tenería de Mafara hacia el norte y al otro lado casa de Francisca Javiera de Acosta, al oriente linda con solar que le queda al vendedor, por el fondo que es el sur con tierras que llaman de la virgen y al poniente con solar de Catarina de Guevara y Mafara. La venta se hace al precio de 46 pesos.
Antonio Camacho, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que vende a Catarina de Guevara y Mafara, mujer de Nicolás José Salvo Martínez, un solar con 18 varas y 3 cuartas de frente que lo hace al norte por donde linda con la calle de la tenería de Mafara, y 70 de fondo que corre de norte a sur por donde linda con tierras de la Virgen, por el costado del poniente linda con solares de Francisco de Sanda y Jorge de Amaya y por el oriente con solar suyo, lo vende en 27 pesos 4 reales.
Doña Ángela Francisca del Pino, viuda de don Bartolomé Salvo, hija de los difuntos Diego del Pino y María Velázquez, vecina de Jalapa, otorga testamento donde señala que por promesa de casamiento de Nicolás Martínez, tuvo un hijo que registró ella como natural pues su padre murió de enfermedad no pudiéndose casar; dicho hijo se casó con Catarina Guevara y Mafara, con quien tuvo 2 hijos, a quienes manda se le den 1, 500 pesos a cada uno; ordena que con 4, 000 pesos se funde una capellanía de estudios de gramática que funcione todos los días del año, enseñando indistintamente a los jóvenes que se inclinen a ello, por un preceptor o maestro secular, con el fin de que esta fundación se perpetúe para beneficio de la juventud y que no cesen sus réditos. Declara tuvo 2 hijos, difuntos, pero uno de ellos dejó 5 hijos, a los que nombra como sus herederos universales, por albaceas nombra a don Juan de Bárcena y don Manuel de Boza.