Don Juan Antonio de Llano, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a su legítima esposa, doña María Eufrosina de los Ríos, residente en la Ciudad de México, para que solicite cualquier cantidad de dinero que le quieran otorgar en calidad de depósito irregular o censo de 5 %, de las personas, comunidades, capellanías, obras pías, tesorerías, depósitos y otros fondos, obligándolo al pago de los mismos.
Don Antonio García Campomanes, vecino del pueblo de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, vende a doña María Eufrosina de los Ríos, mujer legítima de don Juan Antonio de Llano y vecina de este pueblo, un esclavo negro, nombrado Manuel Antonio, criollo de 19 años, en la cantidad de 200 pesos.
Doña María Eufrosina de los Ríos, mujer de don Juan Antonio de Llano, vecina del pueblo de Jalapa, otorga que vende a doña María Isabel Garzón , mujer de don Miguel de Remolina Cabo, una esclava negra de 15 a 16 años de edad, nombrada María Bárbara de Loreto, criolla del ingenio la Orduña, que compró del mayorazgo que nombran de Cadena. La venta se hace en 100 pesos.
Don Juan Antonio de Llano, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder general a doña María Eufrosina de los Ríos, su legítima esposa, para que ordene su testamento y cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y otros géneros que le deban, así como arrendar cualquier bien, en los precios y tiempos que se le ofrezcan.
Don Antonio Primo de Rivera, vecino de este pueblo de Jalapa, Administrador de Rentas Reales de esta jurisdicción y sus ramos, apoderado del Bachiller don José Velázquez de la Cadena, Clerigo Presbítero Domiciliario de la Ciudad de México, y albacea testamentaria de don Juan Isidro Velázquez de la Cadena, junto con doña Ana Micaela de Atienzo y Ábrego, viuda de dicho don Juan Isidro Velázquez de la Cadena, venden a doña María Eufrosina de los Ríos, mujer de don Juan Antonio de Llano, vecina de este pueblo, una esclava de 11 años de edad, de nombre María Bárbara de Loreto, nacida en el Ingenio de la Orduña perteneciente al Mayorazgo de dicho difunto, hija de otra esclava del citado ingenio, de nombre María Anastasia y de José Antonio Medrano, libre. La venden en 100 pesos.